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lunes, 21 de febrero de 2011

El Soldado en Ultra Bar: Tu riza es la magia de los rocanrroles

El trovador de raíces Folk-blues dio su primer recital del año el sábado pasado, en el recinto ubicado en San Martín 678, con un excepcional formato de trío acústico junto a Martín Aloe y Yalo López.


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“Este ciclo es para tocar los temas que no podemos hacer con la banda”, explicó Rodolfo Luís González, alter ego de El Soldado. Y sus palabras tuvieron un mayor sentido al repasar el selecto repertorio interpretado, que comenzó con “De cardo y clavel”, tema que daba título al tercer disco de estudio. De ese álbum editado en 2000, en el que el artista logró con éxito una búsqueda por otros géneros alejándose un poco del folk que había caracterizado a sus primeros dos trabajos, también sonaron “Efímera” y “Pluma de Águila”.

En este clima intimista, hay que destacar los acompañantes de lujo que tuvo “Cacho”: su actual colega de banda Martín Aloe, ex integrante de Mimi Maura y Cienfuegos, que se hizo cargo del contrabajo; y Yalo López (fundador de Durazno de Gala con Botafogo y bajista de El Soldado entre 1999 y 2003, tiempo en el que participó de la placa oficial «De cardo y clavel» y del disco en vivo «De catalogo», grabado en el Marquée) en guitarra slide. Yalo, además, interpretó dos temas de su proyecto solista con el que editó «Yalo y Río Místico» en 2005 y «Escrito en el viento» en 2008.

Si bien con la banda completa, El Soldado ofrece shows imperdibles. En el formato acústico sus cuidadas composiciones adquieren otro matiz y se puede aprecia con mayor detenimiento la melancólica belleza que está implícita en cada canción. Cómo ocurre en los temas “De Shelly a Emily D.” y “Rosa Vudú”, pertenecientes al EP «En Marcha» de 2008, por citar sólo algunos casos. Lo que no cambió, a pesar de la metamorfosis de la banda, fue el incesante apoyo de la gente que coreó y aplaudió todas las canciones durante las casi dos horas de impecable show.

Sobre el final, el trío sacó la artillería pesada: los clásicos del debut discográfico («Tren de fugitivos» de 1997) entre los que se destacan la country “Boleto de empeño”, la ricotera “Ángel de los perdedores” y la rockera “Trago especial”. Luego de volver en varias ocasiones a pedido de su incondicional público, “Cacho” prometió que era la última y se quedó solo en el escenario para interpretar la nostálgica “Canción de carretera”, generando uno de los momentos más emotivos de la noche. Pero ese clima se rompió con la dedicatoria de un espectador: “Para vos traicionera”, que hizo reír a todos incluido el cantante, quien perdió el hilo de la canción y luego lo retomó con ayuda de la gente. Pese al desafortunado desliz, la noche tuvo un cierre ideal y este gran artista demostró que el rock puede estar presente sin necesidad de recurrir a la distorsión.

VIDEOS
El duro
Efimera
Rojo tibio rufian
Pluma de águila
Boleto de empeño

miércoles, 29 de abril de 2009

El ángel de los perdedores

Santana Bar, viernes 24 de abril

El Soldado desembarcó en el Oeste para seguir presentando su Ep, «En Marcha», y desplegó todo su arsenal de clásicos.



Galería de fotos

El Soldado no mueve multitudes, a pesar de la notable calidad de sus canciones y de los músicos que las ejecutan. Suele tocar en lugares reducidos que le dan a cada presentación un marco especial. Su cantante y líder, Rodolfo “Cacho” Gonzáles, no se destaca por su carisma, es un tipo humilde y sereno que no expresa prepotencia en su tono, pero es una figura muy respetada dentro del ambiente musical, consideración que se ganó arriba del escenario haciendo lo que mejor sabe hacer, música.

El viernes, Santana Bar cambio su habitual estilo alternativo para darle lugar a la impronta de folk-blues que propone la música de El Soldado. El apasionado público, luciendo remeras, buzos y mochilas con estandartes de los Redondos como resabio de aquellos años en que “Cacho” era plomo de la banda del Indio y Skay, festejó gozosamente cada uno de los temas del brillante repertorio elegido para la ocasión.

La fecha comenzó con la actuación de Percobarocho, una banda de rock de Avellaneda formada en 2001, que logró sustraer al público de la modorra del viernes y amenizó la espera con su potente propuesta. El sexteto, interpretó temas de sus dos discos editados (“Aquel lugar” de 2002 y “Plan B” de 2005), presentó algunas canciones que integrarán su tercer placa, “Condicionando al destino”, que se encuentra en plena grabación, y además incluyó el cover de Spinetta y los socios del desierto, “Cheques.”

El show de El Soldado comenzó con dos canciones de “Tren de fugitivos”, aquel brillante debut discográfico de 1997, el primero fue el tema que da título a la placa y luego “Boleto de empeño”. Para continuar con “La gran margarita” de su segundo disco («Alas rotas» de 1999) y “Pluma de águila” del tercero («De cardo y clavel» de 2000), demostrando que en la lista reinan aquellos temas que supieron forjar el inicio de la banda.

En vivo, la banda expone un sonido más áspero y contundente sin perder la esencia folk de su música, con lo cual en el set conviven las baladas melancólicas (“Dulce filo de mi muerte”, “Mágica” y “Canción de carretera”) y furiosos coqueteos con el rock (“La fiera”, “Polvo y blues” y “Trago especial”). Sin dudas, hay dos temas que generan en el público una exaltación mayor a la usual, el mega hit “El ángel de los perdedores” y otro no menor éxito compositivo, “Veneno sabor miel”.

Con referencias que se debate entre las abatidas melodías de Bob Dylan y el costado recio de Neil Young, entre la popularidad de León Gieco y la lírica de Moris, El Soldado construyó su propia historia y se convirtió en el trovador a escuchar dentro de un género musical con poca tradición en Argentina.

VIDEOS
Tren de fugitivos
Pluma de aguila
Magica
Canción de carretera

sábado, 21 de marzo de 2009

De Hurlingham al Marquee



El Soldado presentó« En Marcha », su último trabajo discográfico, llevando su repertorio al Galpón de Hurlingham y al Marquee, en lo que marcó el primer doblete del año recibido con gran aceptación de la concurrencia.

Daniel Yalo López, ex bajista de la banda de El Soldado, abrió la noche deslumbrando a los espectadores con una seguidilla de 5 blues acústicos al mejor estilo Clapton, entre los que se encontraba el meloso “Lady Mary”. Yalo, músico de estirpe blusero, formó parte la banda “Durazno de Gala” junto con Miguel Botafogo y compartió escenario con Pappo, Moris, Ciro Fogliattta, y Black Amaya, entre otros. Actualmente se encuentra presentando su segundo disco, «Escrito en el viento», sucesor de «Yalo y el Río Místico» de 2005.

Luego, El Soldado y su banda se hicieron presentes en el bar de Palermo para interpretar algunos temas de su extenso cancionero. “Tren de fugitivos”, que daba título al primer disco de El Soldado (1997), fue el elegido para comenzar el show, al cual se le pegaron “Boleto de empeño”, de la misma placa, “La Gran Margarita” de «Alas Rotas» (1999) y “Pluma de Águila” y “Dulce filo de mi Muerte” ambas incluidas en «De Cardo y Clavel» (2000).

Rodolfo Luis González – El Soldado – atesoró: “Me van a tener que ayudar, no puedo cantar ni el Feliz Cumpleaños en do” y acusó a Fernando Rusconi – tecladista de la banda- por los deslices de la vida. El público estaba encendido y lo respaldo con cánticos y coros en las baladas “De Shelly a Emily D” (del EP «En Marcha») y “Ella Es”.

Si bien no faltaron los clásicos de siempre como “Polvo y Blues”, “Veneno sabor miel” y “El Ángel de los Perdedores”, la banda deleitó a la vasta concurrencia con la pegadiza “Como dos Capullos” y se reservó para el final una extraña versión de “Rojo tibio rufián” no sin antes anunciar la fecha del próximo concierto, el 4 de abril en La Plata.

En una entrevista hace algunos años, El Soldado había aseverado: “Tengo una muy buena banda, que es El Soldado. Desde que comencé hasta ahora fueron cambiando integrantes, pero la esencia sigue siendo la misma. Si tuvieras la posibilidad de verla podrías constatar como suena: me animo a decir que es una buena banda.” Actualmente el quinteto que conforman Rodolfo Cacho González (voz y guitarra acústica), Timoty Cid (Batería), Martín Aloé (bajo), Ryan Anderson (guitarra) y Fernando Rusconi (teclados), es uno de los mejores exponentes de la escena local y reafirman lo antes dicho presentación tras presentación.

VIDEO Yalo - Lady Mary

De Shelly a Emily D. (bendice a este rufián)



Que verde es el camino
cuando brilla el sol.
Y su cara en la ventana.
La brisa imita el susurro de su voz.
Suave armonía en la mañana.
Si la besara yo...
yo tendría el perdón,
ya que el rocío la reclama.
De pan y vino
es toda su bendición.
Y su alma pura y clara

Ebrio de ti como un rufián,
que en corazones se naufraga.
Voy hacia vos con ilusión.
Y en ti dejar mi rendición.

Que alegre es el camino
cuando brilla el sol.
Y me deja en tu ventana.
Si te besara yo...
yo tendría el perdón.
Mujer de miel pura, pura y clara.

jueves, 19 de febrero de 2009

Trago especial

El Soldado desembarcó en Berazategui para seguir presentando el EP “En Marcha”, en Mederock, en una noche en la cual el calor no le quito protagonismo al rock que sonó proporcionalmente al desmedido agite y a las grandes cantidades de cerveza.



La jornada comenzó, ya entrada la madrugada del sabado, con la actuación de la banda “5 locos más”, quienes luego de tocar unos rock and rolles de su propia autoria le darian paso a “Vuelos”, que con temas propios y cover de Los Redondos (“Alien duce” y “Nuestro amo juega al esclavo”), Cielo Razzo (“Estrella”), Heroes del Silencio (“Entre dos tierras”) y un homenaje para Alejandro Sokol (“El cazador”), consiguieron adjudicarse las primeras arengas de las noche.

Cuando se sale del circuito de recitales de Capital, si bien los shows tiene un horario
tardío, el público se muestra excesivamente más pasional y esta vehemencia se exhibió a lo largo de toda la presentación de El soldado, desde que inicio con la triada conformada por “Tren de fugitivos”, “Boleto de empeño” y “Pluma de águila”.

De la mano de una serie de baladas melancólicas (“Dulce filo de mi muerte”,
“De Shelly a Emily D.”, “Inocente cuando sueñas” y “Canción de carretera”) la banda logró calmar un poco los ánimos. Pero la parsimonia se quebraría con una sucesión de clásicos entre los que se destacan “Ella es”, “El duro”, “La gran margarita”, “La fiera” y “Polvo y blues.”

“Nos estamos yendo porque hace un calor tremendo”, anunció Rodolfo Gonzáles –voz, guitarrista y líder de El soldado - y “Veneno sabor miel” marcaba los últimos temas de la noche. Luego, el cantante anunció la próxima fecha que será el 14 de marzo en el Marquee, para dar paso al habitual cierre de lujo con “Ángel de los perdedores” y “Trago especial.”

El Soldado ha dejado atrás su mote de plomo de Los Redondos para afianzarse dentro de la escena rockera y ha construido una carrera, desde la independencia, con excelentes discos y poca difusión, casi en silencio; pero en el lugar más remoto en donde toque sus fanáticos se acercan para expresar su admiración y respeto cantando sus canciones.

FOTOS

VIDEOS
De Shelly a Emily D.
Ella es
La Fiera

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El Soldado mantiene su marcha a paso firme

En La Trastienda, secundado por una banda de excelsos músicos, continuó presentando su último material discográfico y deslumbró a los espectadores presentes.



Si bien, El Soldado habría comenzado su relación con la música escuchando discos de Neil Young, Bob Dylan o Tom Petty, tuvo un momento crucial cuando a los 16 años, luego de haber dejado el colegio industrial y trabajando en una empresa de sonido, fue reclutado por Los Redondos para tirar cables, transportar equipo y otras tareas de logística. A pesar de esta ligazón con el mundillo del rock, Rodolfo Gonzáles formó su primera banda a los 25 años y comenzó a deambular por diferentes grupitos que no prosperaron, entre ellos uno de culto “Los macatetos”, hasta que decidió incursionar como solista y para su primer disco contó con un padrinazgo - como todos ya saben El Indio, Skay y compañía - acorde a la calidad del material compuesto para esa ocasión.

A 11 años de aquel debut discográfico que fue Tren de Fugitivos, El soldado editó un Ep titulado “En marcha”, en el cual expone en cuatro temas el sonido folk rock en su estado más puro, volviendo a los orígenes, por decirlo de alguna forma. Justamente con el tema que da nombre al Ep comenzó el show en La Trastienda, en el cual el bajista Martín Aloe demostró toda su prestancia tocando un Baby Bass (contrabajo eléctrico).

El repertorio escogido para esta presentación incluyo los temas nuevos, “De Shelly a Emilly D. (bendice a este rufián)”, “Rosa vudú” e “Inocente cuando sueñas”, junto a los grandes clásicos que todos quieren escuchar. La lista de temas también abarcó a sus otros discos, con canciones como “Tren de fugitivos”, “Boleto de empeñó”, “Ella es” de aquel fenomenal primer disco; de la placa “Alas rotas” sonó “Canción de carretera” con un increíble solo de viola al final; “Pluma de águila” y “Dulce filo de mi muerte” pertenecientes a “De cardo y clavel”.

En tanto que de “Visiones de un rompecabezas”, último disco de la banda editado en 2006, incluyeron el tema “El duro”, que una vez que finalizó, el cantante recogió un par de anteojos que había en el escenario y luego de observarlos logró constatar su origen y reveló “Made in China”. El gran clásico, “Ángel de los perdedores”, anunciaba que se avecinaba el final.

Cuando volvieron para interpretar los bises, El Soldado, que es tipo sereno le salió la fiera de adentro y respondió a las críticas de alguien que estaba molestando cerca del escenario: “Si no te gusta no vengas más” y luego sonó “La fiera”, haciendo honor a su reacción.

El Soldado agradeció a la gente por asistir, a todos los que trabajan alrededor de la banda y a los encargados de la escenografía que reproducía el arte del Ep “En marcha”. Procedió a presentar a la excelente banda que lo acompaña: “primero las damas”, Zulma Gonzáles en coros; “mi gran amigo y si es amigo mío es amigo tuyo”, Pedro Conde en coros; Timoty Cid, “una leyenda en la batería”; Fernando Rusconi en los teclados; Martín Aloe en el bajo; “el muchacho de ojos claros, el default de Estados Unidos lo trajo acá, así que se va a quedar un rato largo”, Ryan Anderson en guitarra.

En la recta final sonaron “Polvo y blues”, “Veneno sabor miel” a la cual le antecedió el comentario: “Bueno esto se esta yendo. Está mi vieja por ahí, así que pórtense bien” y luego una extensísima versión, de más de siete minutos pero bien al palo, de “Trago especial”.

Se volvieron a ir del escenario y al retornar, el líder de la banda tomó la palabra, como en las anteriores contadas ocasiones: “Se va la última. No dejo de remarcar que estuvo muy bien que vengan acá”, y anunció la próxima presentación (12 de diciembre en Laferrere), para despedirse con “La gran margarita”.

El Soldado, con cuatro discos de estudio y uno en vivo, sumado al Ep editado recientemente, un estilo propio muy particular y un interesante trabajo en la lírica de sus temas, confirma su hipótesis: Que alegre esta el camino cuando brilla el sol.

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Dulce filo de mi muerte
Veneno sabor miel

martes, 11 de noviembre de 2008

El Soldado sigue marchando



El Soldado regresó al Oeste para seguir presentando su nuevo EP “En marcha”, en Santana Bar, y repasó todos sus clásicos, en una noche calurosa pero plagada de rock.
La fecha comenzó con una incipiente banda de San Miguel llamada El Fato Narigón que interpretaron temas propios pertenecientes a su único disco “Desde el óxido” y al final de su set se animaron a versionar “El viejo” de Pappo y “Bajan” de Pescado Rabioso.

La segunda banda de la noche fue Patrulla Parla, quien continúa exhibiendo temas de su flamante primer disco, “Eucaliptina”, entre los que sonaron “Puño veloz” y “Síndrome del trapecista”. Esta banda produjo los primeros movimientos del público, a base de un rock con influencias que transitan entre Callejeros y El Bordo, y cuenta con un cantante carismático, quien se permitió bromear: “Les quiero pedir perdón por que hoy no voy a poder bailar como acostumbro, ya que el escenario es muy chico.”

Rodolfo Luis Gonzáles, bautizado por el Indio Solari como El Soldado cuando cayó a un ensayo de Los Redondos con uniforme de la colimba, hizo aparición en el escenario pasadas las 2 de la madrugada del sábado, entre cánticos de un reducido sector del público (por suerte) que demandaba la vuelta de los Redondos y anhelaba la muerte de Gustavo Cerati, lo que creaba un clima de anacronismo puro; ya que cuesta creer que a esta altura se siga insistiendo con la rivalidad entre Soda Stereo y Patricio Rey, lo cual no tiene ningún sentido si es que alguna vez lo tuvo.



El tema que dio inicio al repertorio fue “Tren de fugitivos”, aquel que daba titulo al primer disco que tomó inusitada trascendencia, más allá de su indiscutible calidad, gracias a la participación del Indio Solari – reacio a cualquier intervención por fuera de sus bandas – en el tema “El ángel de los perdedores”, y a la colaboración de Skay Beilinson, para rememorar aquellos años en que El Soldado era plomo de Los Redondos.

El soldado ha seguido editando buenos discos y ha incursionado en nuevos sonidos sin alejarse de la fusión folk - blues, pero ninguna de sus placas ha tenido la aceptación de aquel debut discográfico que data de 1997. Justamente, los temas de ese material marcaron el rumbo del show entre los que se destacaron: “Boleto de empeño”, “La fiera”, “Balada para un hombre buscado” con un gran solo de viola hacia el final y “Polvo y blues” en la cual el cantante irónicamente le reprochó a uno de sus acérrimos seguidores para que cantara.

El Soldado también hizo una recorrida por canciones de sus otros discos con “La gran margarita” que formaba parte de « Alas Rotas » de 1998; “Pluma de águila”, “Dulce filo de mi suerte” y “Mr. Power” pertenecientes a « De Cardo y de clavel » de 2000 y “El duro” que integraba el último disco hasta ahora editado, « Visiones de un rompecabezas » de 2006.

El cierre fue sólido y contundente con un triplete de « Tren de fugitivos » constituido por “Veneno sabor miel” con todo el público coreando el nombre de la banda, luego el líder del grupo comentó que se tenían que despedir por que ya estaban pasados del horario y sarcásticamente dijo que al otro día (sábado) había que ir a trabajar, pero antes de retirarse tocaron “El ángel de los perdedores” y “Trago especial”, conformando el broche emotivo de la noche.

VIDEO
Pluma de aguila