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viernes, 21 de octubre de 2011

Política y Rock: “La mayor parte del rock acompaña el cambio de paradigma”

En una retrospectiva con lo que ocurría en la política argentina años atrás, diversos músicos de la escena del Oeste opinan sobre el gobierno actual y la gestión cultural del Municipio de Morón.


Haber crecido en la Argentina menemista escuchado a las Manos de Filippi escupir las desgracias del país en forma de canción en temas como “Sr. Cobranza”, esa polémica canción que fue prohibida cuando Bersuit decidió utilizarla cómo primer corte de su disco «Libertinaje» en 1998, o “Cutral–Co”, que hacía alusión al levantamiento de un pueblo petrolero en lo que fue el origen del movimiento piquetero. O haber gritado a viva voz “Don señor ministro del orto eunuco mental ¿cómo dice que le va a usted y a sus chanchitos?” en el primer Obras de los Caballeros de la Quema, o bailado al ritmo del reggae pelotero “Solito vas” mientras el Bocha Sokol cantaba “Que caras más sonrientes hay en el cartel, ríen de todas las cosas que no van a hacer”, por rememorar algunos ejemplos de aquellos ásperos 90’, gestaron en esa generación, a la que pertenezco, una postura contestataria y crítica hacía la clase política.

A diferencia de lo que ocurría en los 90, en la actualidad se advierte cierta convivencia pacífica entre gran parte del movimiento del rock y el gobierno nacional. Tal es así que el actual candidato a vicepresidente por el Frente para la victoria, Amando Boudou, ha compartido escenario junto a La Mancha de Rolando, o el mismísimo Indio Solari ha resaltado algunas medidas del gobierno de Cristina Fernández. Otra muestra de armonía que existe entre el rock y la política, aunque ésta sea más razonable, fue brindada por Ciro Pertusi (ex Ataque 77 y actual Jauría) que participó de un spot de campaña de cara a las primarias para el candidato a presidente por el Frente de Izquierda, Jorge Altamira. Ese mismo partido además contó, en un acto de campaña realizado en Diagonal Norte y Florida, con Maikel y Memo Manera (Kapanga) y Hernán “Cabra” de Vega (Las Manos de Filippi).

“Los 90 fueron muy de confrontación porque tuvimos 10 años de un gobierno de opresión cultural máxima y el sonido nacional pedía explosión, rabia. Hoy por hoy eso no está en el aire”, sostiene Víctor Najmías, voz y guitarra de Resumen Porteño. En aquellos años de menemismo feroz Martín Méndez conoció el éxito junto a Los Caballeros de la Quema. Sin embargo no perdió de vista la crítica hacia esa gestión corrupta y nefasta. “Después de años y años de saqueo descarado, de sumisión a los intereses del capital financiero, de coimas para quitarle conquistas a los trabajadores, de emigración de cerebros; Néstor Kirchner plantó bandera y demostró que a los abusadores compulsivos no hay que tenerlos contentos y tranquilos, sino quitarles el poder y los negocios sobre los que avanzaron en años”, afirma el líder de Sendero.

Tras la muerte de ex presidente Néstor Kirchner quedó en claro que había un importante número de jóvenes, nuevamente, dispuestos a militar en política. “Lo que se esta viviendo ahora es inédito para mi. Nunca vi a la juventud militando o defendiendo un modelo. Podes achacarle que no te gusta Moyano o la movida del INDEC, pero el kirchnerismo tiene muchas cosas que da para salir a defenderlo con uñas y dientes. Victorias que yo admiro y aprecio: Que se le haya plantado al poder real de los conglomerados que tienen todos los medios de comunicación; o al campo, esos grandes oligarcas terratenientes que apoyaron a los gobiernos militares. Que un gobierno les saque la careta es emocionante”, manifiesta Matías Méndez, El Chávez. Esta participación comprometida en lo que ocurre en el país también incluye a personalidades de diversos ámbitos de la cultura como músicos, actores o escritores. “Como nunca antes (yo recuerdo) los artistas se están jugando en una opinión, y no sólo bancan al oficialismo porque lo vi a Ciro Pertusi haciendo un anuncio para Altamira. Creo que hay un renacer en las ideologías”, reconoce Tiki Najmias.

El ex violero de Los Caballeros analiza que la postura de los músicos, en sincronía con los ciudadanos en general, a favor del gobierno se debe a una renovación en la forma de hacer política: “La institucionalidad es una cristalización de relaciones de fuerza. Creo que la mayor parte del rock, al igual que el resto de la población, se dio cuenta y acompaña el cambio de paradigma, y sabe que este gobierno es garante de eso. Un poco de memoria basta para entender el discurso mentiroso de la oposición, quienes fueron cobardes para defender la dignidad de nuestro pueblo o directamente socios en tremendas estafas como las AFJP y la deuda externa.” Mientras que su hermano menor, Matías, arremete contra la deslucida oposición: “Veo que muchas bandas salen a respaldar o tocar para el kirchnerismo, y no para Duhalde o Alfonsín. Por algo será. Este gobierno ha propuesto para que se discutan muchos temas como el matrimonio igualitario o la legalización de la marihuana, que monada como Duhalde o Macri siguen criminalizándolo, son como neardental”, asevera El Chávez.

“La clase política hizo todo lo posible para que exista un descreimiento, ahora quizás se está trabajando para que la gente vuelve a creer. Se está trabajando bien pero insisto en que falta mucho. Así que no hay que dormirse y seguir laburando”, considera Beto Olguín, voz y guitarra de Los Pérez García. En tanto que Javier Vagnozzi, ex guitarra de Naranjos y Demente Caracol, destaca que es una época de cambios no sólo en Argentina sino también en toda Latinoamérica: “Se está viviendo una realidad en que mucha gente soñaba y creíamos que era imposible, como por ejemplo la Unidad latinoamericana”. Diferentes puntos de vista concluyen en un mismo lugar: La Democracia argentina está cada vez más asentada y permite un debate maduro con opiniones e ideas diversas. Mientras en Estados Unidos y gran parte de Europa se ven afectados por una crisis que pone en vilo al sistema capitalista. “Yo tengo la sensación de que se abren los pensamientos y se va perdiendo la idea de que la verdad está en un solo lugar, de que hay una sola forma de hacer las cosas, de que los yanquis son los mejores, de que Europa es maravilloso y acá somos todos indios”, asegura Japi y pareciera que hay muchos pensando como él.

“En Morón hay un fenómeno cultural, político y social muy visible”


Desde la asunción de Martín Sabbatella como intendente del Municipio de Morón, en 1999, en el partido se produjeron muchos cambios: Partiendo de distintas políticas de transparencia en las acciones de gobierno se convirtió en un ejemplo de honestidad, eficiencia y participación ciudadana, poniendo fin a una era de gran corrupción pergeñada por el menemista Juan Carlos Rousselot, e implementó una política cultural sin precedentes con la participación de infinidad de personajes del ámbito. “En Morón, a diferencia de otros lados, hay un fenómeno cultural, político y social muy visible en los últimos 10 años”, atestigua Martín Méndez. Y Tiki Najmias también ratifica esa mirada: “El Partido de Morón está muy por encima del resto en varias cuestiones como Derechos Humanos, Cultura, Participación…”

“En comparación con otras épocas, en la parte de artística estamos mejor, pero igualmente estamos mal. En el Gran Buenos Aires tenemos muchos lugares para tocar y hay muchas posibilidades, pero en Merlo, que tiene la misma bandera política que la presidenta, no podes tocar”, crítica Daniel Angellotti, manager de Se Armo!, y continúa: “En Morón se apoya a la cultura en un 100 %. Estuve viajando por el interior y no hay ese apoyo. Me reuní con el secretario de cultura de San Rafael de Mendoza y cuando le propones hacer un festival en una plaza, te responde: ‘¿Eh?...Nosotros hacemos la Fiesta de la Vendimia’, que es un acto de gobierno y eso no es cultura. En ese sentido, Morón es un microsistema…lo único que le faltaría es un microclima (risas)”

lunes, 5 de septiembre de 2011

Sendero en Malawii: “Un shock al cerebro reptil”

La banda liderada por el ex guitarrista de Los Caballeros de la Quema regresó el viernes pasado a los escenarios con un show impecable y arrollador en el que presentaron nueva formación y un tema nuevo.


Galería de fotos

 Luego de casi ¡6 meses!, Sendero volvió a presentarse en vivo desde aquella inolvidable fecha realizada el pasado 12 de marzo, en el mítico Galpón de Hurlingham, junto a Los Pérez García y Vidrios (la banda de otro ex Caballero, Javier Cavo). Y cómo si ese tiempo no hubiese transcurrido, el power cuarteto regresó con un sonido contundente y con muchas novedades: estrenaron baterista, una canción nueva y anunciaron que en breve editarán el video del tema “Limasong”.

 Pasados 17 minutos de las 0 horas, el cuarteto de Castelar abrió el show con los aires tribales de “Sendero claro”. “¿Cómo están?”, preguntó Méndez, y ante el poco énfasis que el público puso en la respuesta arremetió irónicamente con un “Hola, hola, hola”, para conducir a una seguidilla de temas que exponen las variantes musicales de la banda: las rockeras “No hay amor” e “Ituzaingó”, la canción “Limasong” y el reggae “Verdes dorados”.

 “Hoy estamos estrenando batero una vez más. Yo había tomado como decisión no aprenderme más los nombres porque ya íbamos por el sexto, pero por suerte con este no hizo falta. Un aplauso fuerte para Pancho, un amigo”, expresó el guitarrista Mateo Crespo en referencia al ingreso del baterista Francisco Paterno, también integrante de Los Ojas. “Danza del Oeste” y “Las diablas” condujeron a la presentación de una nueva canción titulada “De sol a sol” (“A ver si los que la saben la pueden cantar”, propuso el ex Caballero de la Quema).

 “Este fue un intento de hacer cumbia, como El Chávez”, bromeó la voz líder presentando la cumbia-stoner “Cerebro de reptil”, y luego volvió a tomar la palabra para interactuar con el público: “¿Cómo la están pasando? Sentados. Living. Fotos. Chicas. Muchachos. Primavera que empieza, vamos eh. Nos encontramos ahí, somos Sendero. Gracias por esta noche”, sostuvo el talentoso músico y productor.

 La insuperable triada conformada por “Romper con la ley”, “Arriba la flor” (con Samira, un clásico en los recitales de Sendero) y “Perfecto”, cerró poco más de una hora de puro rock trance para provocar un shock al cerebro, y a los sentidos. Con el ingreso del frenético baterista, que viene a reforzar el tremendo sonido del grupo, Sendero regresó a las tablas y va por más.

VIDEO:
- De sol a sol

martes, 15 de marzo de 2011

Sendero, Los Pérez García y Vidrios en Hurlingham: Asuntos de familia

Bajo el lema “Primera dosis anual compartiendo noche con viejos y queridos amigos”, la banda de Martín Méndez se presentó el sábado pasado en el Galpón junto a Los Pérez García y Vidrios.


Galería de Fotos

En el efímero umbral en el que el sábado se convierte en domingo, que las convenciones horarias suelen definir como las 24, el mítico Galpón de Hurlingham acogió una excelente fecha conformada por tres bandas, que tenían como nexo a Martín Méndez. Es que el líder y guitarrista de Sendero, fue el productor de los últimos dos discos de Los Pérez García, «Santo Remedio» y «Asuntos de familia». Mientras que con los Vidrios lo une un (casi) lazo de sangre con el baterista Javier Cavo, con quien integró las filas de los Caballeros de la Quema durante 11 años y Vale 4 por apenas algunos meses. Además, Pablo Guerra y Carlos Arín, otros dos ex Caballeros, se encargaron de completar los vínculos entre los grupos.

Sendero fueron los encargados de abrir la jornada con una puntualidad poco habitual en el ambiente del rock y en el repaso de su primer disco, «Rock Trance», dejó en claro que musicalmente es uno de las bandas mejor posicionadas de la escena del Oeste. La sucesión “Cerebro de reptil”, “No ha amor”, “Limasong” (con Beto Olguín de Los Pérez García) y “Danza del Oeste” exhibieron el amplitud musical que despliega el grupo. “No los vemos. ¡Vengan!”, reclamó Méndez para que la gente se hiciera amiga y se acercará al escenario.

“Nos van a acompañar las chicas de la compañía Latente y Samira Hasan”, comentó el cantante, y el costado oscuro de la banda asomó con los “baladones” (como los definió el guitarrista Mateo Crespo) “La conjura de las diablas”, “Sendero” y “El reloj” (“Cover de Rage Again the Machine”, bromeó Martín). “A ver si dejamos la platea. Por favor acérquense, es la última oportunidad para moverse. A partir de ahora vamos a tener muchos invitados”, insistió M.W.M., y la punzante “Ituzaingó” descontroló a un grupo del público que entendió cómo se debe sentir el rock, un gran guiño para ellos.

Si bien la banda se presentó con la habitual formación de cuarteto, a lo largo del repertorio contó con varios invitados que participaron en el disco para un cierre a toda orquesta. Entre ellos Hernán “Tatu” Garibaldi (percusionista de Los Pérez) en “Verdes dorados”; Guille Beresñak (Antü/Yenifer y su auto mágico, Burbujas Amarillas, Duo Limón, que además toca con El Chávez) en “Romper con la ley”; y Carlitos Arin y Rolo Espíndola (ex vientos de los Caballeros y Pérez, respectivamente) en “Arriba la flor”, un tema que con los años se ha convertido en un himno. “Buenas noches, nos vemos pronto”, saludó Méndez.

A continuación, los Vidrios se hicieron cargo del escenario. Si hubiera que definir el sonido de este grupo, la conjunción entre la potencia de los Who y la cadencia rockera de los Rolling Stone (no confundir con el rock stone de flequillo y zapatillas Topper made in Argentina), se podría ajustar bastante bien, salvando las distancias obviamente. Justamente, las remeras de esas legendarias bandas fueron las que lucieron sus dos principales miembros: el baterista Javier “Nene” Cavo (ex Caballeros de la Quema) y el bajista Lucas Kocens (ex Demente Caracol), respectivamente.

Sin embargo, por momentos la lírica de las canciones del trío sí se aproxima a la mutación nacional que sufrieron sus Majestades Satánicas, esencialmente en los temas “Ebrio”, “Nadando en el vaso”, “Salir a recorrer los bares” y “Santiaguito”, que tomó demás. Aunque no intenta indagar en una propuesta pretenciosa, Vidrios sabe hacer lo suyo, que es la ejecución de un rock and roll potente y áspero, y logran brillar en “Cadenas al miedo” y “Esclavo” para el disfrute de un importante número de seguidores.

El cierre de la jornada estuvo a cargo de Los Pérez García, quienes antes de desembarcar nuevamente en La Trastienda el próximo 8 de abril, hicieron una recorrida por sus cuatro discos de estudio comenzando con la rockera “Temporal” («Asuntos de familia»), el reggae “Al sol” («Santo Remedio») y canción-rock “Ni tan diablo, ni tan santo” («Ya!»). “Salud, Buenas noches. ¿Todo bien?”, saludó Beto, y la banda de Aldo Bonzi explotó su veta cancionera de la mano “Miro”, “Fakir” y “Magdalena”.

En el repertorio de Los Pérez hay ciertos temas que siempre están presentes, con sus habituales invitados incluidos. Entre ellos se encuentran “Un vals después de todo” y “Ruta”, con los guitarristas Martín Méndez, en la primera, y Pablo Guerra, en la segunda. “Hermosa noche debo admitir”, comentó Beto, quien luego de reconocer que se había salteado la funky “Pecados” (ratificando lo que expresa su letra: “No me gustan los que mienten…”), se bajó del escenario y con armónica en mano se dispuso a interpretar “A callejear”.

Ante la ausencia de los vientos de LPG por “compromisos preestablecidos”, que tendrían que ver con la grabación del segundo disco de La Sota y su Fiesta Pagana, Carlitos Arin y Rolo Espíndola se hicieron cargo de esa sección y se lucieron en un final espectacular con “Perro Salado” (del iniciatico «Buenas noches» de 1997), “Hablando solo” y “Tarde y lejos”, en una serie de temas en que el rock toma aspecto de murga para instalarse en la nueva joya de la banda: “Sigue la noche”. Lamentablemente, cuando salimos del recinto, el clima ameno que se vivió durante la fecha se esfumó en un instante al advertir que los “amigos de lo ajeno” se habían afanado el auto.

VIDEOS
Sendero “Sendero”
Sendero “Verdes dorados”
Vidrios “Santiaguito”
Vidrios “Nadando en el vaso”

Poder, Experimentación y Oscuridad 
Por Victor Najmías (Tiki) de Resumen Porteño.

¿Será un vicio legado por el periodismo del rock de los ´90? Ese fenómeno que buscaba etiquetar todo, que llego a hablar de géneros nuevos como el Funkcore y de mezclas mucho más inverosímiles como Flamenco Rock. ¿O será síntoma y/o secuela del mal aún más moderno que representa vivir en El Mundo del Tag?


Si en este mundo de etiquetas, delivery y comidas wireless alguien me pidiera que describa a Sendero en tres palabras, éstas serían: Poder, Experimentación y Oscuridad. Y si bien eso nos acercaría en una forma no tan desacertada a la realidad sonora de la banda, también se quedaría corta como descripción de la misma.

Estas líneas nacen a raíz de la presentación de Sendero en El Galpón de Hurlingham y si bien trataré de abocarme a hablar sobre sensaciones adquiridas en esta experiencia, me aventuro a anticipar que seguramente se colarán conceptos relacionados con el disco debut de la banda, y sobre la postura y lugar que ocupa en el plano del Rock del Oeste del Siglo XXI.

El set mostró una banda contundente y versátil, y el material de “Rock Trance” se manifiesta vasto, potente, de dientes apretados; pero sin perder una alta dosis de musicalidad y vuelo poético. La pluma de Méndez es afilada y arriesgada, de doble filo, puede hacer una metáfora negra de una situación cotidiana y también el proceso inverso.

La noche avanzaba en el Oeste y era la hora de los himnos, las loas a la patria chica, porque si algo hemos aprendido en estos últimos años es que al decir que una banda es del Oeste, casi que la estamos poniendo en una categoría, un pre genero kantiano musical. Y así sonaron “Danza del Oeste” e “Ituzaingo”.

A medida que el Setlist era recorrido por la banda había detalles para destacar en cada tema, por ejemplo lo inquieto y positivo del sonido y los arreglos nacidos de la Les Paul de Mateo Crespo, o lo contundente de la base, un bombo que golpeaba fuerte contra el pecho y un bajo que avanzaba sin miedos empujado por un Fender vintage con un sonido potente, saturado, bravo.

Tal vez la mejor definición que describa a esta gran banda la encontremos en su propia piel musical: Sendero es Rock Trance, pero éste es tan sólo el principio, porque al avanzar en su show nos demuestra que en el Oeste, ahora hay otra aplanadora. Jugando con las palabras de Gustavo Cerati, que en Dynamo (1992) invocaba: “Deja el camino, toma la ruta…”, humildemente propongo: “Deja el camino, toma el Sendero…”.

jueves, 10 de marzo de 2011

“Sendero tiene una conexión tremenda con los Caballeros”

En una extensa pero muy rica charla matinal, Martín Méndez, fundador y guitarrista de Los Caballeros de la Quema, presenta el primer disco de Sendero trazando un paralelo con su anterior banda y analiza la actualidad del Rock Nacional en torno al papel de las discográficas.


A comienzo de los 90, en medio de las feroces privatizaciones y la convertibilidad que colocaría al país dentro de un supuesto “Primer Mundo”, en los suburbios del conurbano surgieron una serie de bandas, que sustentadas en letras directas y concisas, expresaban su repulsión hacia la clase política argentina. De esa camada emergieron La Renga, Los Piojos, La Bersuit y Los Caballeros de la Quema, quienes un lustro más tarde alcanzaron - en mayor o en menor medida - la popularidad. Tras la trágica muerte del tecladista Ariel “Garfield” Caldara y por diferencias artísticas, a principios de 2002 el sexteto de Morón dijo basta ("basta para mi", guiño para los entendidos). Luego de la disolución, mientras el líder mediático lanzaba su carrera actoral y solista; Martín Méndez, Pablo Guerra, Javier Cavo y Patricio Castillo siguieron ligados al rock y formaron Vale 4, una experiencia fallida que duró apenas siete meses y algunos shows. A partir de ese momento, estos cuatro músicos tomaron caminos diferentes (tanto en lo musical como en lo existencial) y en esa búsqueda de nuevos horizontes, Méndez fundó Sendero, una banda que explora los confines del rock eléctrico con canciones oscuras, ásperas y lisérgicas.

“El nombre tiene que ver con generar un camino por afuera de la industria del espectáculo, no porque nos opongamos a ella sino porque vemos que está muy concentrada en artistas que ya no representan la época, como ocurre con Vicentico que lo lanzan con toda la pompa y le dan todos los premios. Es muy engañosa la industria. Van a lo seguro, una vez que hay una moda instalada o un artista que tiene un nombre lo mandan a hacer discos…pero no es mi cuestión. El punto es que eso nos deja afuera, y encontré una tierra fértil otra vez en lo independiente”, afirma MWM, con la autoridad que le confiere haber liderado musicalmente a la banda de la mentada Q durante 11 años. En cuanto a lo musical, Sendero “intenta lograr una comunión con el propio espíritu a través de la música. Generar viajes mentales, abstractos por momentos, ritmo para que te lleve al movimiento físico. No estoy pensando en un boliche de Palermo Hollywood sino bailable desde lo animal, soltar el cuerpo y desentenderse”, aclara el músico acerca de este interesante proyecto surgido en 2003.

Si bien Sendero pareciera tener muy poco en común – musicalmente hablando - con Los Caballeros, su líder opina que existe una ambigüedad entre su anterior banda y esta nueva etapa: “Sendero tiene una conexión tremenda con los orígenes oscuros y eléctricos de Caballeros. La sensación que generaba la presión sonora y la música de los dos primeros discos («Manos vacías» y «Sangrando») casi hasta el tercero («Perros, perros y perros») son testigos de eso. Y a la vez hay una tremenda desconexión, porque en lo personal uno de los motivos por el que quise bajar al cortina de Caballeros fue porque entre las apetencias del mercado y la composición de mis compañeros había un rumbo que a mi no me latía para nada. Insisto, les queda muy bien a ellos, pero yo no lo comparto. No lo puedo hacer mío de ninguna forma, no me puedo transvertir. Ni siquiera lo podía hacer diciendo: ‘Bueno tengo la empresa, vamos en ésta’. Siempre fui un estudioso de cómo empiezan y terminan las bandas de rock, y no quería terminar así. Por eso siento que en algunos puntos hay una conexión muy fuerte, y en otros hay rupturas desde todo punto de vista”, sostiene el productor de Los Pérez García, Yicos, Ojas y Cadan entre otras, mientras ceba unos mates frente a la computadora, en la que está trabajando en el material del segundo álbum de su grupo.

Tras siete años de vida y con un par de demos dando vueltas, el cuarteto – que completan Mateo Crespo, Sebastián Bruno y Gonzalo (Por que no?)– editó su primer disco de estudio titulado «Rock Trance». “Nueva década, nuevo estilo, nuevos ritmos, nuevas cosmovisiones. En los Caballeros si bien teníamos una pluma admirable con Iván (Noble) al mando, estaba todo centrado en la conquista, en las sensaciones individuales de dolor, displacer o placer. Una serie narrativa muy divertida, muy profunda por momentos, pero yo ya estaba con eso. Necesitaba que la música a la que le dedico la vida, al menos hasta que me quede sordo, tuviera otro sentido. Por otro lado, las letras tienen expresiones o búsquedas poético-sociológicas exaltadoras de la anarquía individual, mezclada con poesía más onírica y una puerta de salida a una cosmovisión que está dada por trabajos y viajes con plantas, concretamente con la ayahuasca, que trae enseñanzas antiquísimas de la selva del amazonas”, comenta Méndez, quien se autodefine en broma como “una especie de Carlos Castañeda del Oeste” ya que tiene un perfil espiritual por fuera del rock con la realización de discos para meditación y talleres de relajación con música.

Antes de que los Caballeros tomaran cierta popularidad, Martín estudió sociología en la UBA y tras cinco años de vida universitaria descubrió que desde esa profesión era imposible cambiar algo y advirtió más poder en una guitarra que en tantos libros. Sin embargo, en la lírica de varios temas de este excelente debut discográfico aflora su perfil sociológico. “Es donde hablo de la perspectiva anárquica e individual de no someterse, de no ser el alimento de los que te generan la cosmovisión. Tengo amigos cuarentones, profesionales ellos, que se desayunaron Clarín durante años y ahora cayeron en la cuanta que vivieron engañadísimos porque la actividad profesional los llevaba a ese diario para estar actualizados y se comen toda la bajada de línea, les generan una cosmovisión que no es la de ellos. Generan la subjetividad del ser. Abandone la sociología, me fugue con mi amante que fue la música, pero sigo queriendo decir lo mismo (risas). La música debe romper esa subjetividad y colaborar a generar una corriente de pensamiento que te pueda desligar de esas cosas que en el fondo te terminan haciendo muy infeliz, porque te imponen unos objetivos de vida que seguramente no son los tuyos. Ahí es donde la música se pone más combativa”, infiere Méndez exhibiendo un rasgo intelectual que lo aleja de tanto Pomelo que anda dando vueltas por ahí.


El excelente «Rock Trance» puede descargarse por Internet en forma gratuita y lo que motivó al guitarrista a tomar esta decisión fue un razonamiento lógico: “Tuve el disco terminado durante dos meses. Chateaba con gente de todo el país que me preguntaban cuando iba a estar y yo les decía: ‘Ya lo tengo’. Por ejemplo hablaba con una chica de Misiones de 16 años, que conocía a Caballeros porque el papá era fana, y justo en ese momento estaba en tratativas con un subsello de Popart, que me decían: ‘Sería (en el caso de salir) para el segundo semestre de 2011’. Y yo pensaba: ponele que lo editen, que haya un Musimundo en Posadas, que este abierto y que le vendamos 100 discos, que lo lleven a Misiones. O sea, cuando le llegue a ésta piba, ella va a estar casada y viviendo en Noruega. Entonces apreté un botón y se lo mande”, rememora el músico y reflexiona: “Con todo lo demás, me iba a llevar dos años lograr lo mismo y era un disco que ya tenía tres años de laburo. Que encuentre su camino, que viaje por las cabezas, por donde sea el puente para llegar a las cabezas me da lo mismo. En ese caso tengo el privilegio, que al haberlo hecho en mi estudio, es un disco de miles de horas de trabajo pero no tengo que recuperar el dinero. Esa es la otra parte del método guerrillero”. Si bien con la descarga gratuita no ganó dinero, Méndez analiza que tiene su lado positivo: “Se genera una red de primera mano entre el que hace música y el que la escucha, porque te dicen lo que sienten, lo que les pasa cuando lo escuchan. Es muy rico a ese nivel. Se da una interacción muy real que no ocurre cuando estas en la industria porque estas muy mediatizado. Obviamente la escala es mucho más chica, yo quiero creer que por ahora.”

En la grabación de «Rock Trance» participó una brillante orquesta conformada por Carlos Arin y Alejandro Martín, en vientos; Tatu Garibaldi, en percusión; Guillermo Berezñak, en piano, y Pocho Fabricio, en hammonds; Alvaro Gil Mariño, en gaita y flauta; y Beto Olguín, Pato Debritos, Ana Arce, Maria Puyo y Loli Álvarez, en voces. “Este es un proyecto en construcción. Así como logramos en estos años un sonido de cuarteto, que es la base de la banda, el disco va más allá. Estamos generando ese segundo momento, en el que a la gente que le gustó el grupo se encuentre con que la banda se puede ir para cualquier lado. Ya lo hemos hecho hace algunos años en el Teatro de Morón, tocamos electroacústico con 12 integrantes con sección de cuerdas, vientos, percusión y bailarinas hindúes nudistas. Siempre el proyecto va en expansión.” Además, el guitarrista promete un lugar inesperado para llevar a cabo presentación oficial: “Para marzo ya tendremos el disco físico así que es muy probable que eso vaya acompañado de una serie de presentaciones. Así como grabamos las baterías en la Municipalidad de Morón, quiero hacer la presentación en un lugar bizarro, el plan original (si podemos hacerlo) es en un barco, aunque este anclado o hundido. Quiero hacer algo para la gente que siempre nos acompañó, conseguir un lugar fuera de lo común para hacer algo y que la gente se vaya con un recuerdo raro.”

Sendero abrirá el año junto a Los Pérez García y Vidrios, el próximo sábado 12 de marzo, en el mítico Galpón de Hurlingham.

sábado, 8 de mayo de 2010

Sendero en Locomondo

La banda liderada por el ex guitarrista de Los Caballeros de la Quema, Martín Méndez, desembarcó en el mítico recinto del punk-rock del Oeste del Gran Buenos Aires, y con un show muy intenso presentó varios temas que formarán parte de su primer disco, “Rock Trance”.


Sendero es un proyecto ambicioso concebido a partir de la combinación de un sonido original con la oscuridad analítica de sus letras, que propone un viaje hipnótico por diferentes climas: por momentos se sumerge en la distorsión del rock, por otros deambula por la cadencia del reggae y se instala en la experimentación electrónica, para dar como resultado una propuesta muy interesante situada dentro de la prolífica escena del Oeste.

El show en Ramos Mejía comenzó con la potencia de “No hay amor” y “Danza del Oeste” para ratificar con melodías las primeras palabras de Méndez: “Esto es Sendero”, que encabezaron la jornada rockera. “Hoy estamos estrenando batero por quinta vez en cinco años, por suerte nunca perdimos una semana por culpa de esa raza especial de músico. Con tres ensayos, Gonzalo”, presentó Mateo Crespo (guitarra) al nuevo baterista, que además es el cantante de otra gran banda de la zona, Por que no?

“Hay muchas formas de ver rock, mi forma preferida de ver y tocar es así, sin escenario. Quizás no tiene glamour, pero es la verdad”, contextualizó MM las características del lugar, que a primera vista daba la sensación de estar en el under más recalcitrante, pero cuando la banda empezó a sonar generó una atmósfera frenética e intimista, con lo cual los rasgos del recinto pasaron a ocupar un segundo plano.

El repertorio del cuarteto continuó con “Limasong”, canción rock que cuenta con Beto Olguín de Los Pérez García como invitado en el esperadísimo primer disco, del cual Méndez refirió: “En otro momento, cual escritor que nunca escribió un libro, éramos una banda que nunca había grabado un disco. Ahora lo grabamos, lo que nos falta es la tapa”, y el grupo arremetió con la cumbia – stoner “Cerebro de reptil”, la visceral “Ituzaingo” y estimuló cierto bailoteo en el público con el reggae “Verdes dorados”.

Promoviendo la búsqueda artística en sus diferentes formas, el ex Caballero de la Quema invitó a una bailarina para que desarrolle su habilidad en escena: “Quiero presentarles una amiga que nos va a acompañar desde su físico, desde su cuerpo, desde su danza” y Samira Hasan desplegó su encanto a través de desplazamientos y movimientos de su cuerpo, mientras Sendero interpretaba “Arriba la flor” (con extractos de “Enlace” de los Ratones Paranoicos y unas frases arabescas).

Rememorando las viejas épocas de la Quema, una versión crudísima de “Celofán” puso fin a una gran presentación de Sendero, que dejó al público con ganas de un poco más de rock-trance a la espera de la próxima fecha y de la edición del anhelado primer disco de estudio.

martes, 30 de marzo de 2010

Adelanto del primer disco de Sendero

Una de las bandas más interesantes del Oeste es Sendero, el proyecto que, a fines de 2003 y tras la separación de Los Caballeros de la Quema, pergeño Martín Méndez junto a Mateo Crespo, en Guitarra; Sebastián Bruno, en Bajo; y Gabriel Pereyra Ursi, en Batería.


Tras un par de demos, la banda se prepara para editar su esperadísimo primer disco de estudio, que saldría en la primera mitad de este año y se llamará “Rock Trance”. El mismo cuanta con varios invitados: Beto Olguín y Tatu, cantante y percusionista de Los Pérez García, a quines Méndez les produjo sus últimos dos discos; Pocho y Ana, tecladista y corista de Shambala; Loli Álvarez, cantante de Nodisco; Maru Puyó, que suele acompañarnos en los shows en vivo; Pato Debritos, cantante de Yicos; y Carlos Arin y Alejandro Martín, ex saxo y trompeta de los Caballeros de la Quema.

“En Sendero coexisten infinidad de influencias musicales y filosóficas. Nosotros tratamos de resumirlas así: jazz chabón, taoismo valvular, anarquismo zen, dark playero, misticismo punk, reggae despiadado, zooterapia electrónica”, ironizó M.W.M. en una entrevista a Prensa Under. El ex guitarrista de los Caballeros agregó: “Con nuestra música queremos transmitir una forma de transitar bajo ciertos principios y alejados de la industria del entretenimiento y el mainstream hueco y sponsorizado.”



Arriba la flor
Solo y a la cruz. Sigo mi nariz / Otra vuelta al sol / Ya no se transforma en nada / Solo y a la cruz / Arriba la flor. arriba la flor / Algo sin edad crece sin control / En algun lugar de mi / Santo y a la vez. Diablo tragaluz /
Maquina de andar. Dame tu dolor / Tanta mezquindad por nada / Y este caracol / Arriba la flor / Arriba la flor / Algo sin edad crece sin control / En algun lugar de mi / Cada vez. Abre mas. Abre flor / Y esta herida es un canal / Abre flor. Y algo va a nacer / Y algo ya nacio / Luz camino corazon / Arriba la flor / Arriba la flor /
Como un vendaval / Presa del placer / Sirvo hasta morir / Y vuelvo a nacer / Cada vez que me hace falta. / Arriba la flor / Arriba la flor / Arriba la flor



Verdes Dorados
Ando amortiguado / mirando de costado / este mundo mal cosido / Medio desligado / sembrando convencido / que el fruto va a tardar / Como ser / suave como el agua? / como ser? /sin saber bien /sin saber nada / Jardines sembrados / de verdes dorados / jardines de hemp / Vengo complicado / contando los latidos / de un mundo suicidado / Autoabastecido / néctar clandestino / florece en la ciudad / Como ser? / suave como el agua / como ser? / sin saber bien / sin saber nada / Jardines sembrados / de verdes dorados / Jardines de hemp / (alivia la piel) / (el espíritu viaja en él).

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Ardió la quema


Galería de fotos

Aprovechando la conmemoración del 38º aniversario de Castelar, en la plaza Cumelén, se realizó Arde la Quema 5, una movida que según manifestó Martín Méndez no tenía intención de ser una reunión de los Caballeros de la Quema, sino que era una propuesta para exponer los proyectos personales de cada uno de los ex integrantes, demostrando que después de la separación de la mítica banda del Oeste hay vida.

Comunión Piojosa

Cuando aún el sol daba de lleno en el escenario, la jornada comenzó con Revelados, la banda que reúne a varios ex integrantes de Los Piojos (Pablo Guerra, Tavo Kupinski, Facundo Farías Gómez y Roger Cardero – reemplazado por Catriel Ciavarella) y a los que se le suma Yonatan Cuellas. Por el repertorio de este flamante grupo desfilaron “Vení a verme” (un tema de Guerra que remite a la época de No tengo y que fue grabado en su excelente disco solista, «Suelto» de 2008), “Sudestada” (una balada que forma parte de «Maquinas de sangre» anteúltimo disco de estudio de Los Piojos), “Ruta” (tema perteneciente a Beto Olguín de Los Pérez García que contó con la presencia de Daniel Piti Fernández, quien se olvidó la letra.)

El otro invitado fue Omar Mollo, quien deleitó al público con “Garúa”, el tango de Enrique Cadícamo y Aníbal Troilo que integró el primer disco de tangos del ex líder de MAM. Llegando al final del set, Tavo le agradeció a Catriel (ex MAM, Nuca, El Vuelto y actualmente en Divididos) por estar presente en los primeros tres show de la banda supliendo al batero de la formación original, y el cierre fue con otro tema de Guerra, “Porque seguís en mi cabeza”.

Rock para romper vidrios
La propuesta más rockera vino de la mano de Vidrios, la banda integrada por Javier “Nene” Cavo, en batería; el ex bajista de Demente Caracol, Lucas Kocens, quien ya había compartido con el batero las filas de No Tengo; y Pachi Duane, en guitarra. El power trío, que está a punto de editar su primer disco homónimo que saldrá por el sello propio Cerveza Violenta Discos, desplegó furiosos y potentes temas como “Cadenas” y “Solo al ver”, entre los que se filtró un reggae, “Santiaguito”. La experiencia y calidad de Cavo y Kocens sumada a la juventud de Duene conforma una propuesta que con un poco más de rodaje los proyectará como una buena opción para disfrutar dentro del amplio mundillo del rock.







Danza del Oeste: Anarquismo Zen
De las tres bandas que se presentaron en la Plaza del Vagón, Sendero es el proyecto más sólido, sustentado con 7 años de trayectoria y un par de demos de la preproducción del esperadísimo primer disco oficial que plasman una identidad definida por el pulso rockero de las guitarras de Martín Méndez y Mateo Crespo, y una base sólida conformada por Sebastián Bruno (bajo) y Gabriel Pereyra Ursi (batería) que permite la experimentación por pasajes ambientales, ritmos tribales y elementos electrónicos.

Ante un público bastante frío, Méndez buscó una conexión y en más de una ocasión arengó a los espectadores: “A ver si armamos el primer pogo de la noche. A mover el culo”, manifestó precediendo al tema “Ituzaingó”, y una vez finalizado ironizó: “Bien. Dos que entendieron el mensaje.” En el set del cuarteto hubo varios invitados: el primero fue Beto Olguín de Los Pérez, quien conformó un dueto con el cantante en “Limasong”, y luego Maru y Ana (Shambala) aportaron sus voces al reggae “Verdes dorados”, que condujo a otras palabras del cantante que bromeó: “Va a haber más de estos encuentros, el próximo será en Venezuela”, y la lista continuó con la “segunda oportunidad para mover el culo”, el potente “Romper con la ley.”

En el final de repertorio, el líder de Sendero aclaró: “Lo que viene es un regalo de parte de los músicos para un grupete de pibes que hace cuatro años se acercaron y nos pidieron que volvamos a tocar. Lo que les pido es que se fijen en lo que los músicos seguimos haciendo porque estamos todos vivos y seguimos existiendo tanto como ustedes” y cerraron con el trance sonoro de “Arriba la flor”, con extractos de “Enlace” de los Ratones Paranoicos.

Música de manos vacías...
A las 22, los cinco ex integrantes de los Caballeros de la Quema que aún hacen rock (Méndez, Guerra, Cavo, Patricio Castillo y Carlos Arín) subieron al escenario y dieron inicio a la zapada con “Domingo muerto” y “Pejerrey”, temas pertenecientes a «Manos Vacías» y «Sangrando» respectivamente que contaron con la participación del Chaka (Gente de barrio), quien con su vozarrón se metió al público en el bolsillo. Otros amigos también fueron de la partida: Leo Méndez del Chaman entonó “Oxidado”, y Beto Olguín le puso su voz a “Patri”, al igual que el 4 de julio de 2008 en Niceto.

Guerra y Méndez se hicieron cargo del resto del repertorio: mientras Pablito le dio su peculiar estilo a los reggaes “4 de copas” y “Gusanos”, improvisó una gran frase en “Faisán” (No viene mal de vez en cuando quemar el rancho, para ser Clint Eastwood) y generó un clima intimista en la balada “Mientras haya luces de bar”; Martín se valió de su sobriedad para interpretar la oscura “Perreras” y la melancólica “Jodido Noviembre”, y sobre el final sacó a relucir su furia en “Celofán” y “Carlito”.

Teniendo en cuenta el prestigio que tiene cada uno de estos músicos dentro del ambiente del rock y la búsqueda musical de los diferentes proyectos que afrontan actualmente, toma mayor sentido la frase que disparó el Nene Cavo en una nota al suplemento No de Pagina 12, en el año 2005: “Creo que No Tengo se quedó con la sangre, Martín con la rareza, Patricio con la juventud y Noble con la plata.”

VIDEOS
Revelados – Veni a verme
Sendero – Limasong con Beto Olguín
Sendero – Romper con la ley
Sendero – Arriba la flor
Caballeros de la Quema – Perreras
Caballeros de la Quema – 4 de copas
Caballeros de la Quema – Jodido Noviembre
Caballeros de la Quema – Gusanos
Caballeros de la Quema – Buenos Aires esquina Vietnam con el Chaka