Mostrando entradas con la etiqueta Bubba 570. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bubba 570. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2011

Bubba 570 en Malawii: “¿No me digas que es mucho para vos?”

El quinteto presentó su primer larga duración titulado “Arrastrando Miserias”, junto a numerosos músicos invitados, en una noche muy intensa.


Galería de Fotos

Desde hace tiempo, buena parte del linaje musical del Oeste ha adquirido cierta impronta latina. Sin embargo, cada banda ha logrado darle a esa característica en común un sonido propio y original, como el caso de Los Bubba que han conformado un latincore rabioso e introspectivo capaz de provocar un recorrido prodigioso por diferentes climas y sensaciones.

Luego de las presentaciones de Despiztados y los uruguayos Go Go Squat, el quinteto de Ramos Mejía y Haedo hizo aparición en escena con la potencia de “Mundo Paralelo” y “Sacalo”, una viejita perlita del EP «Más de la cuenta». “El show de hoy se lo queremos agradecer a todos nuestros amigos, a la gente de Malawii, a nuestros familiares, porque nosotros somos 5 boludos que estamos dando la cara tocando pero la gente que está atrás y que nos banca, es la que vale”, comentó con humildad y ímpetu el cantante Brian Lee.

El repertorio de la banda, que se formó en 1997 como Oxidal, contó con varios invitados como Álvaro Gil Mariño (Ojas) que aportó su violín en “Tranquilo”, y un numeroso grupo de percusión, que motivó en la voz líder el recuerdo de las condiciones en que habían ensayado: “La otra vez, ensayamos en un lugar más chico y entre todos creábamos un olor a chivo increíble”, rememoró, y con el escenario abarrotado sonaron “Con el diablo en la oreja” y “Sin culpa” con un fragmento de “Another brick in the wall” de Pink Floyd.

Uno de los momentos más emotivos de la noche se produjo cuando interpretaron una preciosa versión acústica de “Chanchan” de Buena Vista Social Club, demostrando que, además de rockear, tienen un tacto especial para conmover. A continuación volvieron a 220 para un cierre ideal con la faceta más áspera y frenética del grupo de la mano de “Ansiolíticos”, “Retrobar”, “Gente que habla y no dice nada”, “Todo lo que pueda ver” y “Más de mi ansiedad”. Tanto en su primer disco como en vivo, Los Bubba 570 dejaron en claro que son una propuesta interesante para tomar muy en serio.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Bubba 570: La ley del Oeste

por Victor Najmías


Rock, groove, power, cumbia, hardcore, estas palabras sueltas y mezcladas como en una sopa de letras musical son apenas un acercamiento al universo Bubba, este quinteto oriundo de la zona de Haedo, Ramos Mejía y aledaños presenta en Arrastrando Miserias, su primera producción de larga duración, un combo de estilos, mixturas y climas muy particular y de resultado positivo.

Bajo la producción de Diego “Kolo” Taccone (Tecladista de SMITTEN) la banda logra un disco contundente, bailable, solido y rockero, que abre con “Ansiolíticos”, donde tras unos engañosos segundos que parecen dar comienzo a una canción power pop llegan los brasses para correr el telón del disco y borrarnos la palabra pop de la cabeza por lo menos por unas cuantas canciones.

Segundo track “La falla”, primer corte del disco, tema que cuenta con su propio clip, dirigido por Fernando Radl. Elección que se muestra acertada por varios motivos, de alguna manera es una Canción Irisar en el sentido que nos pone en el clima reinante en gran parte del disco, una cumbia salvaje, rabiosa, irrespetuosa, que avanza tomando aires de Hardcore Latino cosechados en el Jardín Frenético del Oeste hasta explotar. Fuera de tempo se muestra como una continuación estética del track anterior, pero aún más inflamable. Cabe destacar la labor de Leandro Díaz inquieto bajista, dueño de una economía de recursos tan atractiva como eficaz así con pulso propio y mucho feel construye los cimientos sobre los cuales el grupo edifica sólidas canciones.



“… bailo mezclado entre los cuerpos de muchos que no quieren proyectar la realidad…”. Y así en “Más de mí ansiedad” descubrimos otra faceta del álbum, un costado más moderno, bailable, con algún toque de electrónica sobre el final, todo esto sin dejar de lado el poder, resultado del tándem percusívo formado por Ariel Pochettino en batería y Sebastián Velardo en percusión y accesorios.

“Gente que habla y no dice nada” se muestra como la primera estación de descanso en el disco, y si bien la banda baja levemente los bpm lejos está de ser una canción lenta o romantica. Es más, termina transformándose en un hip-hop de belicosidad sindicalista y mucho flow. “Tranquilo” sí es una canción de amor, de nostalgia, de sueños, cuenta con la participación especial de Alvaro Gil Mariño (Violinista de OJAS) generando el clima para remontar.

En “Mundo paralelo” el sonido recuerda al Smitten de “Algún lugar”, con un muy logrado trabajo de guitarras al igual que en todo el disco por parte de Fernando Pylinski. Y desde sus cuerdas nace “Retro bar”, que retoma el sonido de los primeros temas de la placa y, tal vez, por esos pasajes esté lo mejor del grupo: el Latincore bailable, encendido.

Posiblemente unos años atrás pensar en una banda de Rock tocando cumbia hubiera sido imposible, pero ya hace un tiempo que esos prejuicios han caído, sobre todo en el Oeste, en la tierra que el Sol elije todas las noches para ir a esconderse. Este género antes maldito ya ha sido exorcizado y usado a favor de la fiesta rockera, a fin de cuentas el rock siempre se trato de romper, de desafiar, y esa es una batalla ganada.

“Con el diablo en la oreja” sigue ese rumbo latino, pero más cercano a los Fabulosos Calavera que a los Fabulosos Cadillacs, jugados, de clima y fusión, acá se escuchan las teclas del productor y se respiran aires santanescos con un final que quiere aprender a sambar.

Hay que destacar en el desarrollo de todo el disco el trabajo de Brian Lee Silva quien se muestra versátil, cantando, sumando voces, haciendo armonías o rapeando, escupiendo fuego de acuerdo a lo que la canción necesite.

Y así el álbum se va con “Sin culpa” de nuevo haciendo lo que mejor saben, jugando con los climas y la mixtura de géneros. El disco confirma lo que la banda insinuaba en vivo, saben contagiar energía, de dientes apretados cuando hay que decir verdades o despertando los tambores del baile para festejar. La sumatoria de poder, letras interesantes, una base muy firme, guitarras filosas, y un cantante camaleónico son una combinación llamativa y que da como resultado un disco muy recomendable.


El próximo viernes 18 de noviembre, Los Bubba estarán presentando oficialmente «Arrastrando miserias» en Malawii Bar (Ardoino 274), a partir de las 22, junto a dos bandas invitadas: Despiztados y Go Go Squat (Uruguay).