Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Entrevistas. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de abril de 2014

Los Beatles y el reggae, one love

Con una vasta cosecha de los mejores exponentes el reggae mundial, el ex integrante de Holy Piby y actual percusionista de Kameleba y La Zimbabwe presenta “Hemp”, la secuela del tributo reggae a los Beatles.

Luego de producir el “Álbum Verde”, que en Argentina vendió más de 10 mil copias, Hernán Camel Sforzini se pone nuevamente al frente de un proyecto que tiene como protagonista a la fusión del imbatible cancionero de los Beatles con la cadencia del reggae, pero en esta oportunidad la apuesta es más ambiciosa: el material se edita en formato cd triple, que incluye 48 versiones y una lista sabana de 56 artistas entre los que se destacan Mad Professor, Don Carlos, Andrew Tosh, Cultura profética, Yellowman, Ali Campbell, Tribo de Jah, Los Cafres y Los Pericos. Además, esta segunda parte busca transmitir un mensaje de reivindicación y concientización sobre las utilidades de la planta de cáñamo y tiene un fin benéfico ya que las ganancias obtenidas por su venta serán destinadas a la construcción de un comedor infantil en Pucallpa, en plena jungla amazónica peruana.

“Dentro de toda la música que escucho, Los Beatles son una de mis bandas de cabecera y se me ocurrió cruzarlos con el reggae porque es el estilo que más escucho, que por su cadencia y el contenido de las letras siempre me atrapó. Pensé que estaría buenísimo juntar el amor que siento por los Beatles con el amor que siento por el reggae, sumado a la admiración que tengo por las bandas que participan. Juntar todo y ver que pasa”, señala el músico que comenzó a tocar gracias a un consejo de Marcelo Blanco, percusionista de Los Pericos: “En esa época los iba a ver seguido y lo veía tocar al loco y pensaba: '¡Qué divertido! Le pregunte que me recomendaba para empezar con la percu y me dijo: 'Comprate un bongó'. Me lo compre y ahí empezó mi carrera con la música”, rememora Sforzini.

¿Cómo surgió esta segunda parte del tributo reggae a los Beatles?

En el 'Álbum Verde' habían quedado afuera un par de artistas que había invitado como Los Pericos o Los Cafres, que por diferentes cuestiones no pudieron participar. Después que salió el disco tuve un encuentro con Juanchi (Baleiron), en el que hablamos y me comentó: 'Che si haces la continuación, estaría buenísimo estar'. Y tuve otro encuentro con Guille (Bonetto), que también me dijo: 'Si haces la continuación ya tenía hasta la canción elegida y me la tarareo'. Pensé que eran dos buenas puntas y me podría sacar el gusto de contar con ellos, que son las primeras bandas que fui a ver de chico y con las que empecé a curtir reggae.

¿Cómo convocaste a los artistas internacionales?

Durante estos años hice producciones de reggae internacional con diferentes artistas a los que desarrolle acá como Groundation, Don Carlos, Andrew Tosh y a varios les regale el 'Álbum Verde', y les gustó. También les comente que si en algún momento llegaba a hacer la continuación, me gustaría que participen. A lo que dijeron que si. Después se sumaron Ali Campbell (UB40), David Hinds (Steel Pulse) y Yellowman, y con esos artistas podía invitar a quien se me ocurriera. Me hice un recorrido por el mapamundi y me puse a investigar en cada país (en donde no conocía) qué movida reggae había, escuchar las bandas y la que más me gustaba, la invitaba.

¿Por qué elegiste versionar a los Beatles?

Porque es una de las bandas que más respeto por su trayectoria y por la calidad de sus canciones. En un momento los redescubrí. Conocía las canciones más populares pero un día hablando de música con un amigo, me pregunto: '¿Escuchaste Revolver?' y le respondí: 'La verdad que los Beatles me caben, pero hasta ahí'. Cuando lo escuche me voló la cabeza, fue como que descubrí una banda nueva: Qué buenas canciones, cómo están armadas, cómo está producidas. En algunas me parecía que podía ser un tema de Beck, de ahora. Ahí empecé a comprarme toda la discografía de ellos, no te digo que me fanatice pero... Qué historia rica, qué cantidad de cosas que hicieron en tan poco tiempo, qué buenas canciones.

En el nombre del disco hay un guiño entre el quinto disco de estudio de los Beatles y el nombre en inglés del cáñamo ¿A qué se debió ello?

El mensaje que tiene el disco es sobre la planta de cáñamo. Cada tip en rojo del librito cuenta con información sobre la planta, que en 1937, en Estados Unidos, por intereses económicos fue prohibida cuando antes era uno de los principales cultivos. Se la reemplazó por productos derivados del petróleo y desde ese momento, se hizo una campaña en contra de ella, pero no tiene Tetrahidrocannabinol (THC). Es de la familia del cannabis pero tiene otras utilidades como la fabricación de ropa, de aceite, productos de higiene personal, biodiesel, se hace una infinidad de productos. Cuando no sabía que nombre ponerle, se me ocurrió que iba a ser una buena manera de que alguien que lo compra por la música, también le llegue toda la data sobre la planta.

¿Cómo fue la producción de las canciones?

Arme una lista de posibles canciones que se la enviaba a cada artista y una vez que ese artista elegía la versión, le avisaba a todos los demás que esa canción ya había sido elegida para que desistan de hacerla. Hubo diferentes casos, en algunos una banda grababa la música en su país, el artista ponía la voz en otro y se mezclaba en un tercer país o acá; en otro caso, grababan en su país y se mezclaba acá. Hay una que es muy buena que es ‘Dear prudence’ de Humanidub, que son de Argentina, y la hicieron en combinación con Jahdan Blakkamore, un artista de Guyana súper talentoso, que estuvo en la producción del disco de reggae que saco Snoop Dogg, 'Reincarnated'. Esa versión se grabó una cosa acá, la voz en Nueva York, se mezcló en Liverpool por el proyecto dub más legendario de Inglaterra que es Zion Train’s studio, y después volvió para acá (risas).

Hay otros discos de versiones de los Beatles como “Yellow Dubmarine” o “Easy Star's Lonely Hearts Dub Band”, ¿En qué se diferencia Hemp del resto?

Hemp tiene la característica que reúne a muchos artistas, mezclando artistas legendarios y de la nueva escuela de 16 países diferentes. Al ser de 16 países diferentes podes tener un panorama de reggae mundial y podes ver como están tocando el reggae en África, en Francia, en Alemania, en Nueva Zelanda, en Inglaterra, en Italia. Y de alguna manera descubrir artistas nuevos. Hay artistas que los descubrí durante la creación del disco, que dije: 'Qué buena banda ésta' por ejemplo los Mellow Mood, de Italia. Gracias a Hemp los está conociendo un montón de gente, que se meten a ver que hacen y descubren una banda nueva. Mi banda favorita de este momento es los Rootz Underground, de Jamaica. Los pude convocar para el disco y esto sirvió para que otros descubran sus canciones.

Las ganancias que genere el disco van a ser destinadas a un fin benéfico, ¿Cómo surge esa movida?

Alex (Muñoz Vázquez) es un amigo que tiene un comedor de chicos en San Francisco Pucallpa, en la tribu Shipibo, que es una comunidad aborigen del Perú y se dedican a curar con plantas. En el comedor le da de comer el almuerzo y desayuno a 120 chicos, y también los higienizan. Les hace falta de todo hasta un vaso, porque toman el desayuno en latitas de pintura. El agua potable está a 300 metros del comedor y Alex y la familia van todos los días con bidones a buscar el agua. Entonces Cocho, un amigo en común, viajó a Perú y filmó un proyecto para llevar las cañerías desde el pozo hasta el comedor. Ese proyecto requiere un dinero y me lo paso para difundirlo entre mis conocidos. Justo estaba arrancando el disco y le propuse que de las ganancias que genere el disco, se saque guita para ese proyecto.

En enero pasado hicieron el lanzamiento del disco con una fecha en Niceto en la que tocaron Kameleba, El Natty combo y La Zimbabwe

Esa presentación la pensaba hacer en marzo o en abril pero en el Afrostudio, el estudio donde se produjo el disco, nos asaltaron, entraron tres tipos con chalecos antibalas y armados. Nos robaron muchas herramientas que usamos para laburar. Cuando se enteraron las otras bandas se solidarizaron para hacer un recital y ayudarme con lo que se recaudara de ese recital para poder comprar algo de lo que me habían robado. Justo en enero se dio que las bandas podían pero tuve que apurar la salida del disco para poder vender algunos y que entre algo de plata porque había quedado menos 20. Ya que se iba a hacer la fecha, aproveche para hacer el lanzamiento de Hemp.

¿Habrá alguna otra fecha?

Es probable que de aquí en adelante se haga otra presentación con algunas de las bandas que participan y también sería bueno en algún momento traer algunos de los cantantes de afuera para que hagan su versión en vivo con una banda de acá.

Por fuera de lo musical, ¿Qué fue lo mejor que te dejo esta experiencia?

Una vez terminado el disco, poder dárselo en la mano a cada músico que participó para que vea el resultado de lo que alguna vez le prometiste que estabas haciendo. Para muchos era algo imposible cuando les contaba los artistas que iban a estar. Guille, de los Cafres, me decía: 'Para boludo no me nombres más artistas, ¿estas haciendo el mejor disco del mundo?'. Ahora poder dárselo en la mano es el mejor regalo.

viernes, 18 de abril de 2014

Mejor Actor de Reparto: “El disco nos llevó tres años pero valió la pena”

Antes de presentarse en Niceto, Mauro Duek rememora el extenso proceso de grabación del primer disco de su banda y explica cómo es trabajar con dos de los mejores productores argentinos, Pablo Romero y El Chávez.

Actualmente el rock argentino enfrenta una situación bastante paradójica. Acuciadas por la crisis del formato cd y por malas decisiones estratégicas, las grandes compañías discográficas dejaron de desarrollar artistas y decidieron apostar a lo seguro. A pesar del atajo que prefirieron tomar, los principales sellos no lograron editar algún material que llame la atención por su valor artístico, para ratificar esto sólo basta con darle una ojeada (y/o escuchada) a sus catálogos. Sin embargo para aquellos que aún no han perdido la avidez por la buena música, que en otros momentos casi que llegaba sola a nuestros oídos, deben alejarse de las grandes luminarias del mainstream y adentrarse en la escena independiente. Allí seguramente encontrarán lo más interesante en materia musical, como por ejemplo a Mejor Actor de Reparto.

Los MADR son de esas bandas difícil de catalogar. Posiblemente esta ambigüedad resida en su destreza para abordar con éxito diversas vertientes musicales, coqueteando así con el rock, el folk y el indie pop sin perder de vista la canción y la melodía. Este grupo surgió, a fines de 2009, de los vestigios de Sobretodo de invierno. “Cuando se disolvió la banda ya estaba con muchas canciones acumuladas, con ganas de cantar y le propuse a Matías (Montes, en batería) y Alejo (Lecuona, en bajo) armar una nueva banda”, explica Mauro Duek la génesis del grupo. Ya en esos comienzos contaban con un aliado de lujo: Pablo Romero, líder de Árbol y prolífico productor, quien les presentó al ex guitarrista de Nuca, Nicolás Martin, para completar el cuarteto ideal. “Con Romero ya habíamos trabajado en el proyecto anterior y cuando le dije que íbamos a hacer un disco, me respondió: 'Cuando tengan algo mandenmelo. Vamos a hacerlo'. 
               
“Hubo un laburo previo muy intenso porque yo no sabía cantar. No podía cantar y no afinaba. Al principio fue bastante difícil pero grabar el disco me ayudó mucho porque aprendí a manejar diferentes intensidades. Cuando grabamos la primera toma de voz era horrible. Lo fui a grabar al estudio Nómade y era una tortura porque no estaba preparado. Todo sonaba igual, como en la sala de ensayo a los gritos y hay diferentes niveles, inclusive dentro de las canciones. Consensuamos con El Chávez para que me pudiera llevar a mi casa una placa y un micrófono decente, y sacrificar la calidad que pudiera ofrecer el estudio. Justo en ese momento no tenía un trabajo fijo y me puse a ejercitar todo el día durante cinco o seis meses”, rememora el perseverante Duek el desafío que significó para él convertirse en la voz líder del floreciente grupo.

Como suele ocurre con todas las bandas, el proceso de producción del primer disco se extiende durante varios años y Mejor Actor no fue la excepción. “Un primer disco lleva tiempo. En nuestro caso nos llevó tres años pero valió la pena”, reconoce Mauro. A principios de 2010, Romero todavía vivía en Argentina y la banda le presentó un demo con entre 10 y 15 temas. “Ya sabíamos como trabajaba. Al venir de la escuela de Gustavo Santaolalla, te pide que hagas 40 canciones, cuando las hiciste, elige seis, y te dice: ‘Haceme 40 más’. A nosotros nos vino muy bien porque el proyecto se estaba gestando y tenía canciones que había hecho a los 13 años. Al armar la lista del disco, Romero hizo un re buen trabajo pero su laburo llegó hasta ahí”.

Con la lista de las canciones casi definida, Pablito Romero se fue México y les avisó que volvía en cuatro meses, por lo que decidieron esperarlo. Pero una vez transcurrido ese plazo, Mauro lo encaró: “Tenemos que grabar ahora”. Ante la imposibilidad del ex Árbol, apareció otro ex Árbol: El Chávez. “Se sumó por amor al proyecto. Lo que habla muy bien de él ya que tiene mucho trabajo y lo tiene porque trabaja muy bien. Además puede producir muchos géneros y nuestro disco lo demuestra, para los que decían que no. Cuando hacíamos el disco muchos se asombraban: '¿El Chávez? Te lo va a hacer sonar igual que todo' Las bolas. Es un crack, diría el Bambino”, bromea el guitarrista y continua: “A nosotros nos ayudo muchísimo porque apareció cuando necesitábamos una opinión por fuera de la banda. Vino a un ensayo (ya conocía la banda) y dijo: 'Esto ya está para grabar. Ensayen tres semanas más’. Él eligió el estudio, definió el sonido, mezcló el disco, o sea que tiene mucho que ver con el sonido de la banda”.

Durante la entrevista, el frontman, que suele prenderse fuego arriba del escenario, habla con soltura y, a la pasada, selecciona qué palabra le cabe mejor a cada situación particular de la charla. En su decir se debate todo el tiempo entre una humildad extrema y el perfil de hermoso perdedor. “Siento que cualquier persona se pude identificar con este disco porque habla de amor, desamor y perdida, y eso se puede trasladar a cualquier ámbito. No relata la vida de una estrella de rock o algo místico. Sino que propone algo bastante común y, en algún punto, te podes relacionar con algo de todo eso porque fue lo que me paso en los últimos cuatro años de mi vida y vivo una vida muy común”, analiza.



Pese a la modestia del músico, nobleza obliga, el cuarteto editó uno de los mejores discos de los últimos años. Quizás para quienes aún no han escuchado el álbum esta apreciación les resulte un poco exagerada pero, con 10 canciones bien rockeras, el homónimo debut discográfico es un trabajo intenso y urgente, que exhibe una agresividad casi punk, y por momentos se torna oscuro y melancólico. “Siempre es un desafío hacer un disco de rock y es muy difícil hacer un disco de rock que este bueno, que no te pase que llegas a la quinta canción y sentís cierto hastío. Ahí le tengo que dar la derecha a Romero por la selección de temas”, reconoce el músico. Justamente el productor sugirió 8 de las 10 canciones que integran el disco y la banda completó esa minuciosa lista con “Tren que tren” y “No me guardes rencor”, que habían sido desestimadas por Romero porque no ofrecían la “innovación” buscada. “Las quería poner porque tenían que ver con lo que me estaba pasando y no quería hacer un disco que fuera netamente rencor y malestar. Me encantaba la idea y la actitud, pero después tenés que convivir con eso”, admite Duek.       

El cuarteto ya comenzó a trabajar en el material que integrará su segundo disco de estudio, que contará con la producción de Julián Gandara (“Lo conozco desde hace cinco años y confío en su criterio porque es una persona con la que me siento muy cómodo para trabajar en serio”, aclara) y la colaboración de Alejandro Fernandez Alves, quien produjo “Los chicos hasta el fin”, de los Nuevos Monstruos. En cuanto a lo musical será una continuación del disco anterior tanto temática como también sonoramente. “El primer disco habla de una ruptura y una perdida, el segundo está hablando de una lejanía de esas sensaciones. Por ahora viene hablando de la lejanía y de la muerte”, revela.

El próximo viernes, Mejor Actor se presenta junto a Antü y Buhocracia en el escenario principal de Niceto, luego de haber llenado el Lado B. Mauro expresa que será una de las últimas oportunidades para escuchar en vivo el disco entero y que, además, habrá algún tema nuevo como “Sexto C”. “Todavía estamos tocando el disco porque si lo escuchaste y nos venís a ver, calculo que queres escuchar las canciones que te motivaron a venir. Si fuera por mi tocaría canciones nuevas porque el disco tiene una temática que a mi me toca muy de cerca, es muy personal y hay momentos en los que no es sencillo tocar esas canciones”. Posteriormente la banda planea llevar su música a diferentes lugares como Campana, Lanús, Rosario y Córdoba. Será una buena posibilidad para apoyar un proyecto independiente que se las trae y comprobar que, en la actualidad, la escena musical goza de excelente salud.         



El primer corte del disco es “El Oscar”, uno de los temas más rockeros, en el que proponen un juego con el nombre de la banda y el premio de la Academia de las artes y ciencias cinematográficas: “Deberían haberme dado el Oscar al mejor actor de reparto”. La canción cuenta con un video en el que la propuesta era contar una historia que se repitiera y vaya sumando violencia, en los aspectos del personaje y del entorno, en un intento por transmitir la idea de violencia contenida y reiterada de la rutina. 

Mejor Actor de Reparto se presenta junto a Antü y Buhocracia el próximo viernes 18 de abril, a las 20, en Niceto (Niceto Vega 5510, Palermo).

jueves, 17 de abril de 2014

Antü: “Quizás sea el último show”

Antes de presentarse en Niceto y desde Dubai, Guillermo Beresñak anuncia el final de un ciclo y explica por qué cambiaron momentáneamente el nombre la banda. 

En el Oeste bonaerense, además de estar el agite, hay un selecta lista de bandas entre las que se puede incluir a Los Caballeros de la Quema, Nuca, Yicos y Antü (Yenifer y su auto mágico), que por su aporte musical y su sentido de pertenencia con la zona han creado un vinculo muy fuerte con la gente y, en numerosas ocasiones, el nostálgico público les reclama a sus integrantes que vuelvan a tocar en vivo para revivir aquellos viejos buenos tiempos. “No sabemos bien por qué ocurre eso pero es una alegría ver que la gente nos tiene presentes a pesar de que hace mucho no tenemos una actividad constante”, explica el polifuncional Guille Beresñak (voz, guitarra, acordeón, bandoneón, piano, guitarra acústica y coros)

Antü se formó en Castelar, en 2003, y con dos magníficos discos (“Dormir para mirar”, de 2003 y “Mar adentro”, de 2005) rápidamente logró atraer la atención del público más curioso. Uno de los méritos del grupo es su cambio constante y esa infatigable búsqueda de la innovación musical sin perder su esencia: “Antü genera y regenera todo el tiempo. Se renueva y cambia. Se mantiene también”, habían sostenido alguna vez. Luego editan un tercer trabajo titulado “Milonga”, que fue publicado en forma digital. Según cuenta la historia por cuestiones legales, en 2008, la banda cambia su nombre a Yenifer y su auto mágico.  
“En su momento queríamos tener el nombre registrado y con Antü teníamos bastantes complicaciones, así que decidimos cambiarlo. Pero después cuando recordábamos la banda sentíamos que éramos Antü y que ya no nos interesaba ser dueños de ningún nombre en un registro de marcas y patentes. La decisión de que se llame Yenifer y su auto mágico fue porque la canción homónima representaba un factor común interno en la banda con su letra y porque nos parecía que si nos transformábamos nos seducía la oportunidad de cambiar de sexo y de paso, el auto”, comenta Beresñak, desde Dubai, en donde se encuentra trabajando en una canción para el mundial.  

 - Checho y vos tocan juntos en tu etapa solista ¿Para ustedes es especial tocar con Antü? ¿Qué diferencia encuentran a tocar con sus otros proyectos (Gustavo Cordera, Doña Maria, Le Microkosmos, etc)?
“Tocar con Antü siempre es especial, porque hay un sentimiento muy diferente que se genera al momento de juntarnos. Ocurre cada tanto y nos devuelve una energía fugaz y felizmente furiosa producto de la química natural que nos une. Todos los años vividos juntos se escuchan en cada paso. En los otros proyectos hemos encontrado satisfacer las necesidades artísticas personales y en coacción con otros músicos.”

- Estuvieron grabando ¿De qué se trata el material?
“Hicimos una sesión de grabación y estamos por concretar otra en cuanto juntemos algo de guita. La idea era registrar cosas que veníamos tocando en nuestras fugaces re-uniones para shows en vivo. Tiene algunos temas que no grabamos nunca pero que tocamos en conciertos.”

- ¿En cuanto al estilo sigue la línea de Milonga?
“‘Milonga’ era acústico y éste nuevo es con las violas eléctricas, bata-bajo, chaperío. Hay canciones de otros discos con la visión de toque de esta formación.

- ¿Cuándo se podrá escuchar algo?
“En unos meses y sin apuro vamos a subir el material para que se pueda escuchar online.”

- En facebook publicaron: Antü se presenta en un concierto histórico para quienes vivimos esta banda. ¿Por qué es tan especial este show?
“Porque es el último show que haremos en Capital. Quizás el último finalmente. Quizás sólo hagamos una más después de esta fecha.”

- ¿Qué pueden adelantar del show de Niceto?
“Que será muy fuerte y emotivo como siempre. Le diría al que le gusta mucho la banda vaya este viernes.”




El primer disco “Dormir para mirar” habla claro, habla fuerte. Tiene poética, laboratorio y composición. Lírica abierta y desnuda. Con metáforas de lujo dan imágenes nativas, propias de un tiempo sin nombre y sin lugar que, a la vez, sabe ubicarse y no estar descentrado. Antú se activa y te activa y si le duele: lloras. Muerte a las máscaras: amor a la expresión libre. Antú es monte. Es baile.


En formato casi acústico, más externo. “Mar adentro” llegó a tiempo y descalzo. Simple como el anterior. Complejo de artes. Con otras imágenes porque es el ojo el que cambia y Antü  es movimiento. Siempre “Circulando” porque “hace tanto frío cuando no nos movemos”.


La última producción hasta el momento es “Milonga”, el trabajo más liberador del grupo.  No hay creación si dejamos de ser armónicos. No hay lugar sin un ojo que contemple. Y Antü se mueve así: en pos de la expresión y de la luna: “Sosteniendo el sueño”. Antü no es vanguardia porque no rompe reglas. Antü es libertad porque crea sus propias reglas.

Antü se presenta junto a Mejor Actor de Reparto y Buhocracia el próximo viernes 18 de abril, a las 20, en Niceto (Niceto Vega 5510, Palermo).

Publicada en Rock.com.ar y Prueba de sonido 

miércoles, 9 de abril de 2014

Nicolás Martin: “Me propuse hacer un disco sin ponerme ninguna meta estúpida”

El músico editó su quinto trabajo en solitario: “El Nocturno”, una obra inconmensurable que fusiona su capacidad para componer hermosas canciones con un arte imponente. Sin dejar de lado sus convicciones, el ex violero de Nuca demuestra que desde la independencia se puede sostener un proyecto de forma profesional. 

“Algo te corre del eje y yo podría abrazarte”, canta Nicolás Martin en “Nocturno”, la delicada canción que, además de cerrar su quinto disco solista, rescata la idea romántica de darle importancia a lo que realmente lo merece. Y justamente esas sensaciones anímicas que están presentes en todas las canciones, también guiaron la génesis de su nuevo trabajo: “El Nocturno”. “Al igual que cuando hicimos Rino (Rinoceronte Blanco, de 2009), no tenía ganas de lidiar con algunas cosas: no quería pensar en qué se espera de un disco o cómo llegar a más gente, porque me ponía de muy mal humor y era una carrera que no iba a poder ganar nunca, y que no me interesa ganar. La sensación de Rino siempre fue muy liberadora, muy de 'qué suerte que lo hice así', entonces ganó esa idea primaria”, explica el músico sin obviar el aprendizaje que ha cultivado a lo largo de los años: “Me propuse hacer un disco sin ponerme ninguna meta estúpida”.

Para quienes aún no lo conocen, este cantautor del Oeste del Gran Buenos Aires supo ganarse un merecido prestigio, primero, como guitarrista de Nuca y, más tarde, como compositor e intérprete de la mano de cuatro discos solistas previos, que piden a gritos oídos atentos. En su nuevo álbum da un paso más en la consolidación de su proyecto solista con el trabajo más pretencioso de su fructífera carrera. Si bien continúa explorando la senda del pop-rock, lo hace con un tono más introspectivo ya que el eje conceptual gira alrededor de las sensaciones anímicas que surgen en la soledad de la noche. En esa incursión, el artista propone a lo nocturno como el protagonista que atraviesa el disco para contar 13 historias con melodías inquietas, sensibles y melancólicas. En ningún momento me puse a buscar o pensar un concepto”, aclara con sinceridad. “Soy de escribir bastante pero lo que cambio fue que, en un momento, empecé a sentir que había un relato oculto en las canciones, empezó a aparecer la idea, y una idea llevó a otra y de repente estábamos metidos en la Nocturnidad”.

Además de las cuidadas composiciones, otra marca distintiva, presente en cada uno de sus trabajos, es el atractivo arte que acompaña a la edición física del disco, demostrando una preocupación por estar pendiente en cada detalle. En esta oportunidad, el músico reunió a 20 artistas de distintas disciplinas para plasmar la nocturnidad a través de diferentes puntos de vista y acompañar con ilustraciones los diversos climas del álbum. “Cuando apareció la Nocturnidad como personaje, surgió la idea del libro. En un principio no teníamos muy definido como iba a ser. Idas y venidas terminaron en la sugerencia: 'Y si invitamos a gente que nos gusta'. Ahí empezó una ametralladora de mails a un montón de gente y cómo a más de la mitad no los conocíamos y eran gente muy instalada, armamos una caja con discos, fotos, una carta que explicaba cómo nacía y cuál era el espíritu del proyecto y el modelo de contrato de no exclusividad, que dejaba en claro que la obra era del autor. Lo armamos bien para que no sientan que íbamos a hacer un mal uso de su obra”, revela el cantante, quien afirma que el intercambio artístico con gente de otras ramas es “interesante” y permite “abrir un poco el juego”.

Dentro de esa destacada lista se encuentra el diseñador gráfico y artista plástico Juan Pablo Cambariere, conocido por sus diseños para la portada del Suplemento No y diversas tapas de discos (San Cristoforo, de Luís A. Spinetta; Canciones de cuna al palo, de Divididos; Spaghetti Boogie, de Javier Malosetti), entre otros trabajos. “Con Juan Pablo cruzamos unos mails y le lleve la caja a la casa, pero justo se estaba yendo de viaje y me dijo: 'Cuando vuelvo hablamos'. Y así paso con muchos. Entonces en un momento estaba en el aire, tres me habían dicho que si, los más cercanos, y había que esperar qué pasaba con el resto. Al poco tiempo empecé a recibir las respuestas: primero la de Juan Pablo, que me decía: 'Fui en el viaje escuchando el disco y está buenísimo. Me encanta la idea, conta conmigo'. Después empezaron a aparecer otros mails y todo comenzó a tomar forma”. El pintor Gabriel Sainz fue otro de los artistas que dejó su reconocible firma: “Con algunos que habíamos hecho una tímida relación con buenas formas de mails, me escribieron después más copados: '¡Qué bueno que esta el disco!' o 'Leí tal nota'. Empezó una cosa más pasional que estuvo muy buena y otros, como Gabriel Sainz, se mostraron comprometidos desde el primer día. Al principio, él pregunto bastante y me gustó esa actitud. Después nos pasamos música, yo le mandaba cosas sin mezclar, y también hubo muchos mails copados, dignos de un libro. Quizás para más adelante”, bromea entre risas.

Por primera vez en su trayectoria solista, Nicolás grabó en el estudio junto a la excelente banda que lo acompaña desde hace tiempo. “Me costó mucho volver a tocar con una banda y capaz que si no hubieran sido ellos, no lo hubiese logrado. La historia vivida con Nuca fue bastante fuerte y dejó muchas cosas que necesitaba filtrar y entender. Siento que necesite esos tres o cuatro años para procesar toda esa información”, reflexiona el cantante sobre su pasado conflictuado y su presente prominente, que lo encuentra acompañado por Mauro Duek (guitarra), Alejo Lecuona (bajo), Matías Montes (batería) y Guillermo Hindi (piano). “A diferencia de ‘Marea Viva’ (su anterior álbum), ‘El Nocturno’ es un disco construido 100% en la sala y ahí está la composición de todos. Se dio todo de una manera lo más abierta y natural posible porque ellos son una parte fundamental en el proyecto”, indica el guitarrista, que bajo el seudónimo de Nico Pulso editó sus primeros LP: “Girasoles de plomo” (2002) y “Jugo del limón” (2003). Además, los integrantes del grupo colaboraron en el material gráfico del disco físico: Mientras Mauro aportó una foto (“Una de las obras que más me gustan”, indica), Matías se encargó del prologo (“Mati lee y escribe mucho, y estaba bueno que lo escriba él”, apunta). “Por fuera de su instrumento y de la música, tienen otras pretensiones artísticas, que son muy interesantes. Y esta era una buena oportunidad para mostrar esa otra faceta”, destaca con cierto carácter paternal. 

A la hora de la producción, Martin buscó a dos viejos conocidos y especialista en la materia: Matías Méndez (El Chávez, ex aliado en Nuca y productor del debut solista) y Juan Ignacio Serrano (Juanito el cantor, productor de “Rinoceronte Blanco”). “Fue lo único pensado antes de comenzar”, advierte y desarrolla: “Por el tipo de disco más emocional que presentía que íbamos a hacer, necesitaba en la producción gente amiga, que me conozca lo máximo posible para brindarme su apoyo. Como suele ocurrir, hubo cosas en las que no coincidíamos pero siempre sentí que el disco estaba en las mejores manos”. Algo similar ocurrió con los músicos invitados: Maria José Galeano, de Doña María (“Es mi profesora de canto y siempre fui muy cercano a Doña. La idea era convocar a los amigos y llevarlos al disco”, sostiene) y Julián Gándara: “Su trabajo es impresionante. Era una manera de invitar a alguien que todos admirábamos y sentíamos que le iba a dar un carácter muy especial al disco. No nos equivocamos, fue maravilloso”.

Una parte del material fue registrado en Unísono, el estudio de Gustavo Cerati. “En la música que hago hay una influencia grande de Cerati, pero al principio no pensé mucho en donde íbamos a grabar porque estaba con la cabeza puesta en el disco, preocupado por las canciones, por ensayar y por conseguir la plata (risas). Después de la primera sesión, en la que grabamos con unos equipos que eran de él, me cayó la ficha. Cuando llegue a mi casa fue un flash, no me puse a llorar de casualidad, porque fue muy loco estar grabando en la casa de él con sus cosas, con sus discos ahí, en esa atmósfera. Esa misma noche cruzamos unos mensajes con los chicos y todos coincidimos en que había sido muy fuerte”, relata aún extasiado. Mientras que las voces fueron grabadas en ION, el mítico estudio de grabación independiente, que surgió en los 50 para congregar a aquellos músicos que necesitaban grabar pero no tenían un acuerdo con las compañías de esa época. “Esta vez fuimos muy irresponsable con muchas cosas, no se pensó demasiado en el presupuesto. No había necesidad de grabar las voces en ION y sin embargo las grabamos ahí. Parecía el disco de una persona que sabía que se iba a morir y se quería dar todos los gustos (risas). Lo mismo con el libro, fue todo un gran capricho. Lo escucho y me encanta, entonces fue una buena decisión”.


“El Nocturno”: tema por tema
1 - Domingo
“Es el tema más viejo. Fue la última canción que había escrito para ‘Marea Viva’ cuando estábamos entrando a grabar las voces. Quedó afuera y era una cuenta pendiente. Además fue el primer tema que tocamos en el primer ensayo con la banda. Por eso es una canción muy simbólica”

2 - Tecno
“Había una primera parte que ya tenía escrita desde antes, la habíamos empezado con Manu, de Nuca. Escribimos muchas canciones juntos. La retome porque tenía una impronta rockera y le venía muy bien a la banda”. 

3 - Viamonte
“Es la primera composición original de ‘El Nocturno’. Cuando empecé la etapa compositiva, sin saber aún del concepto, dije: 'Esta va a ir a un disco', porque sentía que era diferente y que iba a marcar el rumbo de todo”.

4 - Tormenta
“Hubo dos etapas: por un lado, están las primeras canciones, que las tocamos mucho con la banda (‘Tecno’, ‘Viamonte’, ‘Domingo’), y por el otro, están las que pertenecen a la etapa que llegó un mes antes de grabar. “Tormenta” estaba ahí, en ese último caminito que hicimos antes de grabar. Nos faltaba medio disco, no se sabía lo que iba a pasar, y apareció “Tormenta”. Me gusta mucho, la composición fue muy natural”.

5 - Fuego
“Una de la que más me gusta del disco y una de las más profundas. Es una canción muy personal. La letra la termine en un viaje en Uruguay. Estaban pasando cosas cuando la escribí y se nota. En un punto hay muchas cosas ligadas a la idea de la finitud y de la muerte, aunque no parezca. El personaje tiene presente la noción de finitud constantemente. La letra dice: 'El amor nos lleva a pasar la noche en vela', es una persona que se está entregando y está la sensación: 'Bueno ya fue todo'. Eso también pasó con el disco, cuando nos planteamos hacerlo sin ponernos ninguna meta estupida ni que le llegue a más gente, ni que le guste a un productor, ni que sea apto para tocar en un festival. Es una canción que hace referencia a abrir la cabeza”.

6 - Cálamo
“Hay un fragmento de la canción que dice: ‘El golpe que libera’, y pasa algo similar a lo que ocurría con ‘Fuego’, es el golpe que te dice: ‘Basta de pensar en estupideces. Vamos a lo nuestro’”.

7 - Cuerpo Claro
“Es una historia muy concreta de una persona cercana, que estaba atravesando una situación difícil. La influencia de esta situación, me termina disparando las sensaciones que generan la canción”.

8 - Sin saber
“Es una historia personal. Sigue la misma tendencia que las anteriores por eso el disco tiene un relato tan marcado. Es una canción de despegue del viejo paradigma a la hora de hacer las cosas, por eso dice: ‘Tentado pero dije que no’”.

9 - Noche absurda
“Es la más enojada del disco. Al igual que ‘Tecno’ tenía algunas cosas (muy pocas) de antes: una estrofa, una melodía y algunas cosas que había programado Manu. Es muy difícil retomar canciones viejas, pero para que ocurra tiene que haber algo en el espíritu de la canción que sea actual. La canción tiene un enojo total y hay una parte de ‘El Nocturno’ que está enojada”.

10 - No fue  
“Es una canción simple. Es una historia, algo parecido a ‘Cuerpo Claro’ en ese aspecto. Es una imagen de la calle que terminó en una canción pero no muy conscientemente”.

11 - Algo de vos
“Es una canción muy romántica. Hay frases de Mauro (Duek) muy buenas. Tiene un romanticismo que me recuerda un poco a algunas canciones de Rino. Fue una canción que se escribió de forma inmediata y estaba lista para ser tocada, y la banda enseguida la hizo sonar. De hecho, la tocamos en la presentación de ‘Marea Viva’”.

12 - A casa
“Después de ‘Fuego’, viene ésta entre mis favoritas. Está mal que lo diga yo pero es una gran canción. Tiene un viaje introspectivo demoledor y creo que es la primera canción en la que me expongo tanto en lo emocional. No es una historia concreta, es algo más simbólico y otra vez aparece la idea del tiempo y la finitud”.

13 - Nocturno
“Es la última canción que escribí y es una gran síntesis del espíritu del disco. Más allá de que sonoramente pasan muchas cosas, lo que se dice y lo que le pasa al personaje, todo está resumido perfectamente en este tema. Tiene mucha mucha mucha pasión”.

Nicolás Martin presentará en forma oficial “El Nocturno” el próximo viernes 6 de junio, a las 21, en Roxy Live (Niceto Vega 5542 - Palermo)

Publicada en Rock.com.ar

miércoles, 26 de marzo de 2014

El Chávez: Cumbia-Reggae-Powerdub for export

El músico y productor define el momento actual de su banda y señala la importancia de presentarse, por primera vez, en uno de los festivales de música más importantes de América Latina: “Tocas en el Vive Latino y sos Gardel”.
  
“Venimos haciendo un camino sólido y tranquilo. Cómo ya estamos todos grandecitos y vimos como viene el panorama, la idea es pasarla bien, disfrutar y no hacer cosas innecesarias. Muchas veces veo bandas que, por la presión de que funcione o para generar plata, toman decisiones incorrectas y no es nuestro caso, que estamos tranquilos haciendo un trabajo arduo pero reconfortante. Estamos haciendo bien las cosas, los discos están cada vez mejor y tenemos más repercusión. El aprendizaje que saque de mi anterior proyecto es que hay que restarle importancia a esa presión, no creer que la banda te va a salvar la vida, entonces este grupo se manejó con otros parámetros y se desarrolló con mucho cuidado”, observa El Chávez, esa especie de alter ego de Matías Méndez.

Pese a su juventud, Matías habla con sabiduría. Por algo en el Oeste bonaerense es considerado el gran comandante. Su historia en el rock inició en 1996, a los 18 años, como baterista y fundador de Árbol. Un pasaje de su vida que culminó, tras una discusión con Gustavo Santaolalla (productor del poderoso vegetal), en un alejamiento anticipado y un nuevo proyecto: Nuca, un pretencioso grupo de power dub con el que editó tres discos que revolucionaron la escena musical y hoy suenan tan audaces y frescos como en el momento de su publicación. Luego llegó su etapa actual, en la que El Chávez le pone su firma al grupo y explota aún más su insaciable apetito experimentador y una desprejuiciada visión de futuro. Además, en su faceta de productor pasaron por sus manos infinidad de bandas desde las emergentes Shambala, Ojas y Yicos hasta la primera línea de la música latina: Gustavo Cordera, No Te Va Gustar, Fidel Nadal, Kchiporros y Kapanga.   

Tras la edición del excelente debut (“Morón City Groove”) y el EP “Casanova Style”,el quinteto  publicó “Brooklyn Güiros”, el tercer trabajo que completa una trilogía imperfecta, bailable y experimental. “La idea del nombre era que siguiera el estilo de los dos discos anteriores para que parezca que hacemos las cosas de un modo sensato”, bromea con una sonrisa cómplice. Al escucharlo hablar de música y el tono pedagógico con el que explica cada concepto, se puede advertir que Matías es un apasionado de lo que hace. “Me gustaba la idea de tener una trilogía sonora y que los nombres de los discos le den esa identidad. Además está presente esa influencia que tengo de los Beastie Boys, pibes blancos de clase media alta que tomaron la música que hacían los negros de los barrios más picantotes, como el funk y el hip hop. Ellos agarraron eso y lo incorporaron a su forma de hacer música y desarrollaron un estilo propio. Me siento identificado con esa forma de hacer música y puntualmente con la de ellos. La diferencia es que yo agarre la cumbia y la adapte”.

Por la cantidad de shows del grupo y su labor de productor (“Estoy terminando y empezando muchos discos”, indica), el proceso de composición de El Chávez depende de muchos factores pero principalmente de encontrar algún momento libre para plasmar esa idea inicial. "No decido: ‘Ahora voy a hacer un disco’, en cualquier momento empezamos a hacerlo", advierte el músico y desarrolla: "Es un trabajo constante, arranca siendo una canción o un día se me ocurre una idea, llegó a mi casa, me siento un rato, armo algo, grabo, escribo, canto en el celular. Voy juntando material hasta que tengo suficiente y me pongo a ordenarlo. Nos metemos en otro estudio con los músicos y le damos una vuelta de rosca. Es una forma caótica, simplemente va sucediendo. Aparte, como estoy todo el día en un estudio grabando con otra gente, siempre el comienzo de los discos es en momentos del día medio marginales: a la mañana, temprano, o a la noche, tarde".

En la actualidad, la banda se encuentra consolidada y ello se refleja en el sonido maduro de su más reciente trabajo, “Brooklyn Güiros”, en el que se destaca una variedad de ritmos ensamblados de manera magistral. “Como tocamos mucho con la misma banda desde hace ya dos años hay una química y está súper sólida. Sabemos qué nos gusta tocar y qué no funciona, dónde la banda se siente cómoda”, analiza el presente del grupo sin eludir la autocrítica: “Lo que venía faltando era momentos un poco más eléctricos, como traer algunas cosas de Nuca. Entonces tenía ganas de mezclar la cumbia con esos riffs y esa intensidad, puntualmente en ‘Electro Sapucai’. Después quería seguir desarrollando ese estilo particular que tenemos, la cumbia con funk, que a mi me gusta y me sale natural. También abrí un poco a la veta más cancionera y trate de unir esos dos mundos que estaban en mi: La cosa bailable con el chabón que hace cancioncitas con la guitarra bajo un árbol, que me encanta y siento que de ahora en más todo va a ir para ese lado, porque hoy estoy muy identificado con esa sensibilidad de la canción, sin perder lo bailable”.

El grupo tenía el firme deseo de expandir el proyecto fronteras afuera y para ello el primer desafío fue ir a probar suerte a México. “Es más grande todo, hay más revistas, más radios, más lugares para tocar, y tienen otra actitud con la música nueva, hay más avidez. Acá es como más carretón”. Aprovechando la globalización de la comunicación, le enviaron un mail con “una especie de curriculum” a la productora Intolerancia, una agencia de booking de shows, que llevó a muchas bandas que produjo Méndez como No Te Va Gustar, Kapanga y Kchiporros. “Tenía buenas referencias porque son gente que labura mucho y desarrolla a los grupos”, afirma el ex líder de Nuca, quien aún se sorprende por la respuesta recibida: “Nos contestaron a las dos horas, diciéndonos: 'Si, si, El Chávez. Tal tema está buenísimo. ¿Cuando vienen?'”, rememora la situación y reconoce que esperaban “más regateo”. 

A partir de esa invitación comenzaron a armar la gira y aprovecharon toda la parafernalia del viaje para hacer una breve visita a Chile. “Era una apuesta, porque un productor siempre nos quería llevar pero nunca le terminaban de dar los costos. Así que aprovechamos la ida a México para hacer una escala de 12 horas en Santiago, tomarnos unos piscos, tocar y del camarín nos fuimos al aeropuerto. Sabíamos que era una fecha guerrera porque tocábamos un martes, no teníamos promoción allá y era en un lugar como La Trastienda, un megalugar re copado con capacidad para 700 personas y había 70. Así que hicimos lo nuestro y estuvo increíble. Las 70 personas estaban prendidas fuego y el productor vio nuestra actitud en vivo. Nos sirvió como abre camino”, detalla el músico. “Lo de México ya fue otra cosa porque fuimos a ponerle el cuerpo a la edición mexicana de ‘Morón City Groove’, teníamos estipulados ocho o nueve shows, habíamos hecho prensa y era la primera de una historia que sabemos que vamos a tener ahí. ¡Nos fue súper bien! Como toda primera gira, tocamos en lugares para poca gente pero la recepción del público fue brutal”, analiza con orgullo, elevando el tono de su voz en aquellas palabras que por su importancia desearía que fueran mayúsculas.   

Mientras terminan de cerrar algunas fechas en Paraguay, Chile y Perú, la historia en México tendrá su segundo capítulo más rápido de lo esperado, porque el quinteto - que se completa con Eugenia Insaurralde (voz y ukelele), Manuko Ruiz (bajo),  Sebastián Cavalletti (batería) y Matías Pascuale (guitarras) – regresará para presentarse en el Vive Latino. La convocatoria llegó por intermedio del sello que los editó allí: “Nos dijeron: ‘Podemos meter dos o tres bandas en el festival. Tenemos 150 bandas, pero queremos que sean ustedes. Las condiciones son estas, ¿Vienen?' y les respondimos: 'Si, vamos como sea, nadando o en barco'. Son directos y quieren que les demuestren lo mismo”, señala. El debut en uno de los festivales de rock más importantes de América Latina será el próximo domingo 30 de marzo, a las 19:15, en la Carpa Intolerante. “Se dio y es muy loco, porque va a ser la segunda vez que vamos a México. Todas las demás bandas no preguntaban como habíamos hecho, porque ellos habían tenido que ir durante cuatro años seguidos para acceder al festival. Entonces lo tomamos como una buena señal y estamos entusiasmados porque, si bien acá no tiene mucha trascendencia, en México es lo más. Tocas en el Vive Latino y sos Gardel. Para la prensa y para el público, es un antes y un después”.


El primer corte de “Brooklyn Güiros” cuenta con un invitado de lujo como es Fidel Nadal, ex líder de Todos tus Muertos, a quien El Chávez le había producido el disco “Llego el momento”. “La invitación a Fidel se dio porque había terminado de hacer su disco, nos hicimos amigotes, pegamos buena onda, entonces era como darme un gusto, era un sueño. Que de no haberlo conocido, nunca se lo hubiese pedido. Había una onda concreta”, sostiene el productor, que actualmente está trabajando con algunas bandas ascendentes como Camineros, Viejo Farol y Espina de cristal. 

Publicada en Rock.com.ar

jueves, 20 de marzo de 2014

Richard Coleman: “Me enfoque mucho más en la composición de las canciones”

Luego de editar uno de los mejores discos del 2013, el ex líder de Fricción y Los Siete Delfines entrega algunos detalles sobre la realización de Incandescente y analiza el presente de su carrera.


“Ahora más que nunca estoy destilando una consecuencia de los clásicos, de las primeras influencias que tuve en mi vida, las primeras músicas que me impactaron, y cada vez que me pongo a trabajar en una canción nueva confluyen todas esas influencias pero de una manera mucho más transparente y directa, y sin ningún condicionamiento de estilo. Se mezcla todo de una manera en que lo mejor o lo que más me gusto se acomoda en un lugar y arma algo nuevo. Eso está buenísimo y es algo que me hace bien porque, de alguna manera, revisito mi adolescencia musical”, analiza el músico su presente artístico que lo tiene abocado a su prospera carrera solista.

Richard Coleman no requiere presentación alguna, su amplia y excelsa trayectoria musical lo precede. Ya sea liderando a Fricción y Los Siete Delfines, colaborando con Soda Stereo (En el disco Nada Personal, además del tema Estoy Azulado, de su autoría, aportó el título del álbum, que lo tenía boceteado para Fricción y, ante el pedido de Cerati, aceptó encantado, por citar sólo una contribución) o participando de las bandas de Charly García, Luís Alberto Spinetta y Gustavo Cerati, el guitarrista y compositor de Villa Urquiza cuenta con casi tres décadas de carrera en las que dio sobradas muestras de su talento.

En la actualidad, a su fama de guitarrista excepcional, dueño de una precisión envidiable para tocar las notas justas y de una capacidad única para desatar el caos con un simple movimiento de sus dedos, le ha agregado los rasgos de hábil compositor de canciones. Esta faceta más cancionera, que en su despertar solista, Siberia Country Club, aparece en pequeñas dosis como una especie de transición entre su pasado al frente de L7D y un presente en solitario, es explotado con éxito en su flamante segundo trabajo, el luminoso Incandescente.

Posiblemente todas esas influencias musicales emergen en este momento particular porque Coleman viene de grabar A Song Is a Song Vol. 1, un capricho que le permitió versionar a héroes personales tan diversos como Brian Eno, Nick Drake, Black Sabbath, PJ Harvey, Elvis Presley y Jethro Tull. “A song is a song es como un muestra o un guiño de la música que he escuchado. Imaginate que son sólo 11 canciones, pero está presente el eclecticismo y esa manera de escuchar música muy variada y de encontrar en cada cosa algo valioso. En un momento del show o del disco tenes esa influencia y la mandas, quizás no llegue al otro lado pero sirve a la actitud de uno como artista”, explica y agrega con humildad: “Después ves a la banda de Neil Young y decís: ‘La puta que los parió quiero tocar como ellos’”.

Para Incandescente decidió trabajar a la vieja usanza, iniciando las canciones con la misma portaestudio de cuatro canales que acompañó sus años ochenta y luego volcó todo el material del casete a la computadora. “Me enfoque mucho más en la composición de las canciones. El disco lo compuse a partir de la guitarra y la voz, quería que cada una de las canciones fuera autosuficiente con la guitarra, que algunos dirán: ‘Ah mira lo que descubrió éste’. Pero después de trabajar tanto con la tecnología y con bandas, de andar delegando arreglos o haciendo en la computadora un panel de sonido, porque uno busca el carácter del sonido, lo que trate fue más que nada perfeccionar la estructura y el contenido de las canciones, buscando la simplicidad y la belleza de una manera más sintética”.

Durante la entrevista Coleman menciona en repetidas ocasiones a la palabra “canción” y no es por una carencia en su léxico, sino porque se ha reinventado como compositor y ha encontrado en la canción a la protagonista de su último trabajo. “La sonoridad y los arreglos los deje en segundo plano porque sabía que eso iba a venir solo. Una vez que tuviera la canción, con los músicos que toco y con la producción de Alejandro Vázquez, ya se iba a armar algo. El sonido tenía que estar en la canción y en mi actitud, y eso se fue develando a partir de cómo le pase las canciones a la banda, cómo las tocamos, cómo acomodó todo Ale Vázquez, y realmente salió un disco distinto. De alguna manera todo lo instrumental está presente pero le prestas atención cuando ya escuchaste la canción. Primero te llega la belleza de la canción (si sos sensible a eso) y, una vez que ya pasaste por esa etapa, ahí te pones a escuchar lo que esta pasando. La protagonista es la canción y eso fue una búsqueda deliberada, y creo que le dimos bastante cerca (risas)”.

Contradiciendo la lógica, durante su etapa solista Coleman no ha estado sólo sino muy bien acompañado. “Los invitados fueron fundamentalmente porque las canciones pedían un sonido y tenía que ser alguien especifico el que lo pusiera. Tenía que ser un artista de su instrumento, más que un músico”, señala Coleman y advierte que esa libertad para invitar otros músicos se la da la posibilidad de ser solista porque cuando tocaba con una banda, lo resolvía con los integrantes del grupo. Para Siberia Country Club convocó a un “dream team” de músicos encabezado por Gustavo Cerati, Tweety González, Ulises Butrón, Jorge Araujo (ex batero de Divididos y actual Gran Martell) y Daniel Castro (ex Fricción). Mientras que para Incandescente reunió a invitados de diversos estilos musicales pero, en esta oportunidad, para que realicen un aporte puntual.  

“Lo llame a Leandro Fresco porque tenía la idea de una introducción electrónica con loops y me imagine que era el que mejor lo podía hacer y, además, iba a entender lo que le estaba pidiendo con mis palabras. Después a Pepo Onetto, que es un excelente orquestador y un gran compositor, le dije: ‘Necesito unas cuerdas así’, le pase el arreglo de cuerdas con la guitarra y me dijo: ‘Dejame que lo acomodo’. Quedo, una belleza. El aporte de Alejandro Lerner con el órgano, sabiendo lo bien que toca ese instrumento y la sensibilidad y las ganas de tocar fuera de su ambiente musical que tiene, fue invalorable. Y Skay ni hablar, escuchas la viola de Skay y no escuchas una guitarra, lo ve a él. ¡Es genial!”.

El guitarrista reconoce que le disgusta hacer videos tanto como escuchar música a través de ellos, por eso para el clip de Cuestión de tiempo, segundo corte del disco, trabajó junto a Alejandra Bredeston (“Es prácticamente la jefa de arte del disco”, indica) y ambos consideraron que lo mejor era simplificar la cuestión y poner al músico como protagonista. “Al observar el video me doy cuenta que, si bien me enfoca a mi, te olvidas de la persona porque no es la cara fija sino que me va recorriendo, empezas a ver pedazos y seguís escuchando la canción. Me pareció que la búsqueda llegó a un lugar bueno, porque la canción se pasa rápido y el video es un acompañamiento a la canción, y es fabuloso que suceda eso”, considera con orgullo. Además lo plasmado en el video sirve para ratificar el concepto del disco: “Que la canción sea la protagonista y no el acompañamiento de una historia”.


El próximo 23 de mayo, Coleman desembarca en La Trastienda para seguir presentando Incandescente y nos brinda un pequeño adelanto de cómo será el show: “Vamos a tocar el disco completo, que no lo hicimos todavía. Estamos preparando los tres temas que faltaban, o sea que va a haber una reformulación del show. Probablemente sea un concierto más largo porque no sabemos que temas sacar para poner los nuevos, así que habrá que acomodar los melones en el camión (risas)”.

Publicada en Rock.com.ar

viernes, 14 de marzo de 2014

Unión cinema: “Somos una banda influenciada por el movimiento indie”

Antes de presentarse en el Estadio Único de La Plata, como soporte de No te va gustar, Antonio Jáuregui presenta su nuevo proyecto. 

Con apenas un año de vida Unión Cinema no deja de cosechar éxitos. Este trío de indie rock - integrado por Antonio Jáuregui, en bajo; Antonio Santibáñez, en guitarra y voz; y Alessandro Coluccelli, en batería - editó en noviembre pasado su primer trabajo discográfico, Sinestesia, que ya lleva vendidas en Perú más de 10 mil copias. En la gira de presentación pasaron por México y Los Ángeles, compartieron escenario con Blur y ahora llegan a la Argentina para abrir el show de No Te Va Gustar en el Estadio Único de La Plata.  

“Unión Cinema es como un nuevo inicio, una segunda oportunidad para empezar con una banda, que me va a permitir seguir evolucionando como músico y compositor”, afirma Jáuregui, que cuenta con una reconocida trayectoria en la región como ex integrante del importante grupo de rock peruano Libido. El músico ha incorporado a este nuevo proyecto sus experiencias e influencias musicales para crear un lenguaje propio y desembarca en el país con una propuesta diferente en busca conquistar al público argentino.

- ¿Cómo surgió Unión Cinema teniendo en cuanta que vos venias de una importante banda de Perú?
“El proyecto empieza cuando, como compositor, quiero empezar a hacer un nuevo disco y al lanzar una propuesta nueva, no logramos armonizar esa idea entre todos los integrantes del grupo y entonces tome la decisión de armar un nuevo proyecto. A fines de 2012, decidí separarme definitivamente de la banda para empezar a componer y grabar las canciones que tenía pensadas y los demos que tenía preparados. En el proceso de esta grabación inicial, me junte con Antonio Santibáñez, con quien terminamos de componer finalmente las canciones, las letras, las melodías y así comenzó Union Cinema a inicios de 2013.

- Para quienes aún no los conocen ¿Con qué se van a encontrar cuando escuchen Sinestesia, su primer disco?
“Somos una banda que está influenciada por los sonidos y por todo el movimiento indie que está ocurriendo ahora en el mundo. También tenemos nuestra propia influencia en el Perú tratando de afianzar nuestras raíces y lo que corresponde a la música autóctona como la chicha, la cumbia, que lo estamos tratado de incorporar un poco más todavía, pero quizás quede para el futuro”.


- Las letras son bastantes variadas...
“Nuestras letras están viradas para el lado positivo, para el lado en el cual uno busca la libertad, la libertad del espíritu, de sentirse bien. Tienen algunas líneas y frases que te identifican para llevarte a algo mejor”.

- En Perú el primer disco lleva vendidas más de 10 mil copias ¿Esperaban esta repercusión o los tomó por sorpresa?
“Estabamos preparados para este inicio contundente porque yo traía todo un arrastre con Libido y había cierta cantidad de gente que esperaba este nuevo grupo que estaba formando. Así que de cierta forma lo esperabamos, es un inicio que a la vez no lo es porque Antonio Santibáñez y Alessandro Coluccelli le inyectan esa energía nueva que se combina con mi experiencia”. 

- Hicieron dos versiones de A ser historia, una en coreano y otra en ingles, ¿Qué buscaban con ese “experimento”?
“Esa canción tiene una temática social medio política que yo personalmente no había tocado en mis letras con Libido y dispusimos bastante de las ideas de Antonio (Santibáñez) respecto de lo que queríamos hablar, él justo estaba terminando sus estudio de francés y tenía una novia coreana…En un principio teníamos la idea de lanzar el disco en ingles porque queríamos separar un poco lo que yo venía haciendo con Líbido y después nos dimos cuenta que lo más acertado iba a ser hacerlo en español pero en la emoción de esta cuestión de idiomas, decidimos grabar esta canción en francés y en coreano, además del ingles y español, así que la tenemos en cuatro versiones. También queríamos diversificar el mensaje de protesta del cual trata esta canción porque justo la escribimos cuando estaba a punto estallar una guerra en Corea y además estaba el tema de Venezuela, que aún sigue”.

- Compartieron escenario con Blur en su visita a Lima, algo similar a lo que va a ocurrir mañana con No te va gustar ¿Cómo afrontan este importante desafío?
“En aquella oportunidad con Blur nos enfrentamos ante un público muy exigente que había pagado para ver una banda británica y eso era todo un reto para nosotros. Hicimos lo mejor que pudimos. Tocamos, nos divertimos en el escenario y felizmente nos fue bien. Siempre tratamos de respetar a la gente que va a buscar a la banda estelar, como va a ocurrir mañana con No te va gustar, y si se toman las cosas con calma y respetando al público y a quienes te dan esa oportunidad, las cosas salen bien y la gente va a saber apreciar lo que estamos mostrando”.

- Vos ya habías estado en el país con tu anterior banda, tocando y grabando, ¿Con qué expectativas regresas a la Argentina en esta nueva etapa?
 “Vengo con la expectativa de mostrar esta nueva etapa con una banda más joven, que tiene muchas ganas de tocar, y con una extraordinaria oportunidad de mostrarnos ante tanta gente”.

Mi obsesión por ella es el nuevo corte del disco   
“Es una canción que da al otro extremo de lo que fue A ser historia ya que habla de los momentos que uno vive envuelto en una situación obsesiva, buscando poetizar ciertos sueños para descargar tus deseos. Musicalmente es bastante pop-rock de los 80 incorporando un poco el sonido que estamos logrando en este primer disco”.