martes, 12 de agosto de 2008

Cinco décadas de Rock por Kleiman...



Claudio Kleiman, periodista de larga trayectoria en los medios, afirmó que la música acompaña los cambios que se producen en la sociedad, el viernes último, durante una conferencia que trató sobre las “Cinco décadas del Rock And Roll”, organizada por la revista Rolling Stone y llevada a cabo en el boliche Kika de Palermo.
“Es imposible hablar de cinco décadas de rock en el lapso de una hora que puede durar una charla sin caer en lo trivial, por eso decidí enfocarme en el año 1967 que fue fundamental para la cultura rock”, advirtió uno de los fundadores de la mítica revista “El expreso imaginario”.
Kleiman comentó que mirando el legado político y cultural de 1967, que fue una época que había formado para bien y para mal todo lo que vendría después incluido el momento presente, todavía se está bailando la música y viviendo las repercusiones de esa era.
Luego se refirió a lo que había ocurrido en Argentina durante ese año, en el que surgió lo que se conoce como el Rock Nacional que tuvo origen en La Cueva, y entre sus fundadores se pueden nombrar a Alejandro Medina y Javier Martines que formarían Manal, a Moris, a Tanguito, a Pipo Lernoud que escribía las letras para las bandas, a Spinetta que constituiría Almendra y a Lito Nebbia que daría origen a Los Gatos, la primer banda que grabó un single (La balsa) que fue un éxito popular ya que en la primer semana vendió 200 mil ejemplares.
También ilustró lo que sucedió dentro de la esfera política: “Empezaba una contraofensiva de la derecha más reaccionaria. En California, epicentro de todo el movimiento juvenil, era elegido como gobernador Ronald Reagan, un actor de cuarta de Hollywood, al que en la política le fue un poco mejor ya que después sería electo presidente de los Estados Unidos.”
Mientras se produce la explosión de los Beatles con la Beatlemania, se forma una contracultura que tiene varias patas. Por un lado la revolución sexual con la popularización de los anticonceptivos, que significaba que se podía hacer el amor sin tener hijos, aunque luego con la aparición del HIV se produciría un gran retroceso. Por otro lado, hubo una difusión inédita de las drogas, la marihuana primeramente y después se descubrió el LSD, el acido lisérgico, que en 1965 se ilegalizó porque inicialmente era una medicina usada para el tratamiento de pacientes esquizofrénicos. El consumo traería sus consecuencias, los muertos y heridos de la Guerra Psicodélica o Guerra del Acido, que se cobraría la vida de mucha gente valiosísima.
El musicalizador del recordado programa “Piso 93” de Rock & Pop manifestó lo acontecido en el ámbito de las ideas: “Se creo una conciencia antibélica porque la Guerra de Vietnam alcanzó una escalada inédita en los 60, primero en la juventud de Estados Unidos porque se negaban a ir a morir en una guerra por motivos que no compartían, que tuvo una onda expansiva solidarizándose los jóvenes de todo el mundo. Este movimiento antibélico se combinó con el movimiento por los derechos civiles que encabezó Martin Luther King, y ambos abrirían el camino a las luchas de las minorías marginadas.”
Dentro del contexto musical en San Francisco, en 1967, se fundó la revista Rolling Stone y además estalló el movimiento conocido como el “Verano del amor”, que tenía su epicentro en Haight & Ashbury y dentro de los grupos que lideraron la movida se encontraban los Grateful Dead (la banda de Jerry García que sentó el precedente de un fenómeno similar al de los Redondos, ya que eran underground pero también masivos), Big Brother & The Holding Company (la banda de Janis Joplin) y Quicksilver Messenger Service. Mientras que en Los Ángeles, el otro epicentro de la corriente, sobresalían The Byrds, Buffalo Springfield y The Doors.
En Inglaterra, el centro de la psicodelia se dio en Londres, en el estudio Abbey Road donde se grabaron dos discos fundamentales para la época y para todo lo que vino después, “Sargent Pepper” de The Beatles y de The Beatles de Pink Floyd con Syd Barret como líder y fundador.
Para finalizar Kleiman comparó a 1967 con la actualidad: “A cada época le corresponde una música, a tiempos revolucionarios le corresponde música revolucionaria y a tiempos conformistas le corresponde música conformista.” A lo que agregó: “La próxima revolución musical va a surgir con la próxima revolución de las ideas, porque pareciera que esas esperanzas que había de cambiar el mundo en los 60, en este momento no están presentes.”

No hay comentarios: